El PP reclama responsabilidades por «un mal negocio» que costó 660.000 euros

Unidades del Bilbobus circulan por la Gran Vía. / Borja Agudelo

Emplaza al equipo de gobierno a «pedir cuentas» a la empresa que vendió los autocares a Bilbao y aboga por extremar los controles

José Mari Reviriego
JOSÉ MARI REVIRIEGO

El grupo municipal del Partido Popular en Bilbao considera que la concatenación de fallos registrados en los dos bilbobuses de doble planta revela «el fiasco» de la apuesta municipal por este tipo de vehículos, con los que la capital vizcaína se podía «asemejar un poco a la city de Londres». «Es evidente que no se acertó con los dos autocares comprados. Los bilbaínos pagamos por cada uno de ellos 330.000 euros. Un mal negocio a la vista de las reparaciones constantes y a la renuncia del Gobierno local a comprar más unidades», advierte Luis Eguiluz.

El portavoz municipal del PP emplaza al Ejecutivo PNV-PSE a explicar el elevado número de problemas mecánicos detectados, con el fin de depurar eventuales responsabilidades sobre una operación iniciada en el mandato pasado. «Que nos digan en qué se ha fallado; si se compró mal; si ha sido un tema de mala suerte; si ha sido un error imputable al Ayuntamiento o si es posible pedir cuentas a la empresa que nos vendió los autobuses», señala Eguiluz.

Los dos bilbobuses en cuestión pertenecen a la marca catalana Carrocerías Ayats, aunque la flota del Bilbobus, gestionada por concesión por la compañía Biobide, está formada en su mayoría por autocares Man, Scania, Mercedes y Volvo.

Viendo que los bilbobuses de dos pisos «han pasado casi más tiempo en el garaje que en funcionamiento», el concejal reclama un mayor control sobre los autobuses eléctricos, la nueva apuesta municipal. «El precio de cada uno es de 600.000 euros, un pastón como para que nos salgan malos», subraya el concejal, decepcionado por el fracaso de los autocares de estilo ‘londinense’. «Siempre nos quedará la ría como equivalente del Támesis», se consuela.

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