La OTA reanuda hoy el servicio, aunque tardará al menos diez días en arreglar todos los parquímetros

La OTA reanuda hoy el servicio, aunque tardará al menos diez días en arreglar todos los parquímetros
IGNACIO PÉREZ

La asamblea de trabajadores aprueba el preacuerdo con la empresa, que incluye un blindaje del convenio

MARTÍN IBARROLA

Los conductores van a tener que recuperar el hábito de pagar los tiques de la OTA en Bilbao. A partir de hoy, la plantilla completa de los vigilantes vuelve a patear las calles de la ciudad después de 40 días de huelga. Los trabajadores y la empresa concesionaria Eysa-Cycasa han ultimado un preacuerdo que incluye la readmisión de los siete oteros despedidos por «bajo rendimiento» y el blindaje del convenio colectivo, que ofrece ahora una semana más de vacaciones y convierte los sábados en días de trabajo voluntario. A cambio, se han suprimido las subidas salariales exigidas y se implantarán criterios de productividad para los pluses. Ambas partes han necesitado tres encuentros con la mediación del Gobierno vasco para firmar un documento con los principales puntos en común. El borrador recibió ayer la aprobación en asamblea de los huelguistas.

La reunión celebrada ayer en las oficinas de ELA fue bronca, como relataban los participantes que salían al exterior para fumar un cigarrillo. Después de más de tres horas, el presidente del comité de empresa, Javier Escobar, comunicó el veredicto. «La asamblea es soberana y ha aprobado el preacuerdo. 50 votos con el sí, 38 con el no y 5 abstenciones». Inmediatamente se desconvocaron todas las manifestaciones, lo que marcó el punto final de un conflicto que ha supuesto pérdidas de más de un millón de euros para el Ayuntamiento, un dato que los responsables municipales no han querido desvelar. Un dato: durante la tercera semana de huelga sólo se ingresaron 17.624 euros, cuando lo habitual son 200.000.

La protesta estalló el pasado 2 de enero, cuando la UTE despidió a siete trabajadores. Las sanciones llegaron una semana después de una reunión celebrada internamente el 12 de diciembre, en la que el comité de empresa se negó a aceptar los nuevos términos del convenio colectivo, según su versión. Los vigilantes siempre han considerado los despidos «un chantaje para negociar», mientras que Eysa-Cycasa, que encargó un informe a unos detectives privados, insistía en que las infracciones eran «muy graves»: «Solo trabajaban un 20% de la jornada de manera efectiva». Este punto ha sido la piedra angular de la resolución, pues ambas partes han permanecido enrocadas en posiciones opuestas.

Finalmente, el preacuerdo firmado aprueba la readmisión de los despedidos, aunque les sanciona con dos meses de empleo y sueldo. En principio, la empresa solicitaba hasta cuatro meses, pero acabaron cediendo: ahora, los 40 días de huelga se incluyen como periodo punitivo y los siete vigilantes volverán a sus puestos en menos de dos semanas. El resto de la plantilla patrullará las calles a partir de mañana, aunque no podrán cumplir sus tareas hasta que se restablezcan las máquinas saboteadas y fuera de servicio.

El centro primero

El concejal de Movilidad, Alfonso Gil, cuya «pasividad» ha sido muy criticada por los grupos de la oposición, se mostraba ayer contento «por el resultado». El Ayuntamiento se coordinará ahora con la empresa para poner en funcionamiento cuanto antes las 559 expendedoras de tiques de la villa. «Esperamos poder restablecer los parquímetros del centro en unos diez días, y después nos moveremos al resto de los barrios. Hará falta cambiar las baterías, quitar las pegatinas y ver qué máquinas han sido afectadas de manera grave, con daños en el hardware». El concejal no quiso profundizar en la denuncia que interpuso en el Juzgado de Instrucción número 7 por la aparición de «parquímetros dañados entre los días 2 y 9 de enero». Unos desperfectos que la UTE valoró por encima de los 300.000 euros.

Gil tampoco precisó si tomará medidas para recuperar el dinero que ha dejado de ingresar durante la huelga. El Ayuntamiento factura el 100% de la recaudación de este servicio de aparcamiento y paga un fijo a la empresa de acuerdo con unos objetivos marcados. «Nos vamos a ceñir al contrato. Pagaremos a la concesionaria según el servicio ofrecido durante las últimas semanas». Al final, el único aspecto que se confirma de manera tajante es el retorno a la normalidad de la OTA a partir de hoy.

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