El Correo

Los cuatro ministros franquistas que siguen vivos

Antonio Carro, Fernando Suárez, José María López de Letona y José María Sánchez-Ventura Pascual.
Antonio Carro, Fernando Suárez, José María López de Letona y José María Sánchez-Ventura Pascual.
  • Fernando Suárez, con 84 años, es el más joven de los miembros de los gobiernos de la dictadura

La muerte la semana pasada del que fuera ministro franquista José Utrera Molina -suegro de Alberto Ruiz Gallardón- y, sobre todo, las imágenes que trascendieron de su funeral, con personas con el brazo en alto y cantando el 'Cara al sol', hicieron retroceder a muchos ciudadanos a los años negros de la dictadura, a esa España donde la democracia y la libertad solo eran sueños. Tras el fallecimiento de Utrera Molina, que ocupó las carteras de Vivienda y de la Secretaría Nacional del Movimiento, ya sólo quedan vivos cuatro ministros de los 124 que nombró Franco en los quince gobiernos que abarcaron los casi cuarenta años que duró el régimen. Antonio Carro Martínez, José Sánchez-Ventura Pascual, José María López Letona y Fernando Suárez González, que con 84 años es el más jóven del grupo, son los últimos hombres de Franco.

Antonio Carro Martínez (Lugo, 3 de mayo de 1923)

Fue ministro subsecretario de la Presidencia en 1974 y 1975, con Arias Navarro al frente del Gobierno. Militante de Falange Española de las JONS y letrado del consejo de Estado, tuvo un papel destacado en la cesión del Sáhara a Marruecos y Mauritania. Dejó su cargo en diciembre de 1975, tras la muerte de Franco. Después pasó a engrosar las filas de Alianza Popular y fue elegido diputado en las primeras elecciones democráticas, celebradas en junio de 1977. Llegó a ser vicepresidente segundo del Congreso en los años ochenta.

La jueza argentina María Servini le imputó por crímenes durante el franquismo por haber puesto -tal y como recogió en su auto- su firma a la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich, a quien se aplicó garrote vil en marzo de 1974, y por avalar también con su rúbrica los últimos fusilamientos de la dictadura, que tuvieron lugar el 27 de septiembre de 1975 en Madrid, Barcelona y Burgos. Fueron víctimas de ellos José Humberto Baena Alonso, José Luis Sánchez Bravo Sollas, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui Echeverría. La iniciativa de la jueza no ha tenido, a día de hoy, ninguna repercusión legal sobre ninguno de los ministros franquistas que siguen vivos.

Fernando Suárez González (León, 1933)

Fue nombrado vicepresidente tercero y ministro de Trabajo el 5 de marzo de 1975 en el último gobierno de Franco. Catedrático de Derecho del Trabajo, cesó en el cargo meses después, al morir el dictador. Durante la Transición fue miembro de la ponencia que defendió el Proyecto de Ley para la Reforma Política. Posteriormente, militó en Alianza Popular, partido por el cual fue diputado (1982-1986) en el Congreso de los Diputados, y miembro del Parlamento Europeo (1986-1994). La jueza argentina María Servini también le imputó por haber plasmado su firma en los fusilamientos de 1975.

José María Sánchez-Ventura Pascual (Zaragoza, 1922)

Ministro de Justicia desde marzo de 1975 hasta la muerte del dictador, el 20 de noviembre de ese mismo año. Dio fe del juramento del rey Juan Carlos I ante las Cortes Generales. Posteriormente, ejerció su profesión de notario en Elche y Madrid hasta los años noventa. También fue imputado por la jueza argentina Servini por crímenes durante el franquismo, ya que, como ministro de Justicia que era en aquel momento, también firmó las sentencias de muerte de los últimos fusilamientos del franquismo.

José María López de Letona (Burgos, 26 de noviembre de 1922)

Ministro de Industria en la recta final del franquismo. Luis Carrero Blanco le mantuvo en el cargo cuando fue nombrado presidente del Gobierno por el dictador en junio de 1993. Carlos Arias Navarro le relevó el 3 de enero de 1974 al acceder a la Presidencia del Gobierno tras el asesinato de su antecesor. Se dedicó entonces a la empresa privada. En 1976 fue designado gobernador del Banco de España, cargo en el que estuvo hasta 1978. Posteriormente fue vicepresidente y consejero delegado del Banco Español de Crédito.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate