El Correo

Un retoño del árbol de Gernika en Auschwitz

El lehendakari Urkullu, ante el retoño plantado en Auschwitz. / Irekia
  • El lehendakari reclama a la ONU la paz «como derecho humano universal» en la última jornada de su visita institucional a los campos de exterminio

El lehendakari Iñigo Urkullu ha puesto este jueves su pequeño grano de arena para «contribuir a fortalecer el compromiso con un futuro mejor para toda la humanidad». Ese deseo de convivencia futura simboliza, para el jefe del Ejecutivo de Vitoria, el retoño del árbol de Gernika que este mediodía han plantado representantes de las instituciones vascas y de la localidad polaca de Oświęcim, que alberga los terrenos de los campos de concentración de Auschwitz, en el simbólico parque Zasole, a pocos metros de los barracones. En su intervención, el lehendakari ha «exigido» a la ONU que reconozca la paz «como derecho humano universal». «En estos momentos en que vuelven a sonar inquietantes tambores de guerra en el mundo, como seres humanos, desde Auschwitz y desde Gernika, reclamamos y exigimos a la Organización de Naciones Unidas la paz como derecho humano universal», ha solemnizado el lehendakari, acompañado por la presidenta de las Juntas de Bizkaia, Ana Otadui, tras plantar el retoño, que un estudiante vasco y una joven polaca han regado para que pueda dar fruto.

El acto, en el que se han escuchado los himnos de Europa, de Euskadi y de Oświęcim y unos dantzaris han bailado a los sones del Gernikako Arbola, ha simbolizado el «hermanamiento» entre la localidad polaca y Gernika, unidas por la barbarie nazi, a apenas una semana de conmemorar el 80 aniversario del bombardeo indiscriminado de la aviación alemana e italiana contra la villa foral durante la Guerra Civil. «Desde la experiencia de sufrimiento vivida en el pasado, queremos compartir el compromiso de convivencia en el futuro. Hemos unido una tierra y una semilla milenarias. La silueta del árbol de Gernika es hoy, desde aquí y para siempre, la silueta de la dignidad humana», ha proclamado Urkullu, convencido de que la promoción de los derechos humanos «para todas las personas y en todo el mundo» es «el valor más alto que cabe promover». El alcalde de Oświęcim, Janusz Chwierut, ha entregado al lehendakari una caja de tierra de la localidad polaca para simbolizar los lazos que unen a ambos pueblos.

Un retoño del árbol de Gernika en Auschwitz

El Gobierno vasco ha apoyado así la iniciativa de las Juntas vizcaínas, que, al cumplirse el ochenta aniversario del bombardeo, han puesto en marcha una iniciativa para plantar esquejes del roble en espacios que simbolicen «el anhelo de paz» que comparte también la sociedad vasca. Ya hay retoños del árbol de Gernika plantados en Buenos Aires, Nueva York, Nairobi o el campo de concentración francés de Gurs. El lehendakari, que ha visitado a primera hora de la mañana el centro internacional de encuentro juvenil de Oświęcim y se ha reunido con la presidenta del parlamento de la región de Malopolska, Urszula Nowogórska, cierra así su viaje institucional de dos días a Auschwitz.

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