El Correo

El Gobierno vasco propone ahora desvincular la RGI y el salario mínimo

Beatriz Artolazabal, consejera vasca de Empleo y Políticas Sociales.
Beatriz Artolazabal, consejera vasca de Empleo y Políticas Sociales. / Blanca Castillo
  • Calcula que elevar la Renta de Garantía un 8% hubiese costado 30 millones extras y sugiere que «desincentivaría la incorporación al mercado laboral»

La consejera vasca de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, confirmó ayer que baraja seriamente desvincular la modificación de las cuantías de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en la reforma de la ley que regula la ayuda. El texto definitivo será remitido al Parlamento vasco en un plazo de cinco meses, aunque Artolazabal ya dejó claras sus preferencias: «el IPC o el salario medio son mejores indicadores para actualizar la RGI porque el SMI no depende de nosotros, lo modifica el Gobierno central», explicó.

El nuevo plan fue avanzado por la consejera el día en el que comparecía por primera vez ante los medios para explicar las razones del Ejecutivo autonómico para no aplicar la subida del 8% a la RGI decretada por Madrid para el SMI y decantarse por el 1,5% marcado por el IPC pese a que el primer indicador es el que se viene usando habitualmente para los cambios. Una decisión que ha levantado ampollas entre los sindicatos y los partidos de la oposición –EH Bildu y Elkarrekin Podemos–. La subida del SMI fue «excepcional», aseguró Artolazabal tras recordar que un resquicio legal permite al Gobierno vasco no aplicar el incremento.

En busca de argumentos para defender la decisión adoptada, Beatriz Artolazabal aseguró que viene avalada por diferentes informes jurídicos remitidos por los expertos de Lanbide y del Estado, aunque fue más explícita al revelar que una subida del 8% en la RGI hubiera supuesto un gasto extra para las arcas públicas de «entre 30 y 41 millones de euros». Tras reiterar que la RGI «sube lo mismo que el coste de la vida» y que «nadie se quedará sin cobertura», la consejera de Empleo y Políticas Sociales sugirió que elevar la Renta de Garantía en la misma cuantía que el SMI podría «desincentivar la incorporación al mercado laboral» y «cronificar las ayudas» cuando uno de los principales retos del nuevo Gabinete Urkullu es reducir la tasa de desempleo al 10%.

Consenso

El Gobierno vasco limita la subida de la RGI para garantizar «la sostenibilidad del sistema» y recordó que Euskadi es la única comunidad que mantiene el SMI como índice de referencia para fijar la evolución de las cuantías de la ayuda social. En cualquier caso, Artolazabal recordó que la propuesta de reforma de la ley de ayudas sociales que se presentará en un plazo de cinco meses deberá ser consensuada con el resto de los grupos políticos.

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