El Correo

Archivada la investigación por la muerte del actor Bayard tras ser reducido por los Mossos

  • El abogado de la familia anuncia que recurrirán ante la Audiencia de Barcelona el archivo del caso y pedirán la imputación de los dos primeros agentes que redujeron al intérprete

Una juez de Barcelona ha archivado la investigación por la muerte del actor Alfonso Bayard, que sufría brotes psicóticos y falleció poco después de ser reducido por los Mossos d'Esquadra el pasado 2 de abril en la plaza Molina de Barcelona.

Según han informado fuentes judiciales, la titular del juzgado de instrucción número 10 de Barcelona ha acordado en un auto el archivo de esta investigación, en la que no había ningún imputado.

La juez citó como testigos el pasado 14 de abril a los seis mossos que redujeron al actor, que aseguraron en el juzgado que su actuación fue correcta y acorde a los protocolos, ya que alegaron que no sabían que el hombre sufría brotes psicóticos.

Comportamiento extraño

Bayard había estado ingresado hace unos dos años durante tres meses en el Hospital Duran i Reynals tras sufrir un brote psicótico, si bien su situación se había estabilizado, aunque en los últimos días antes de morir había protagonizado episodios extraños, justo después de que le redujeran la medicación.

Según la familia, Bayard se pasó la mañana del 2 de abril paseando perros, ya que colaboraba con la perrera de Barcelona, hasta que sufrió un conato de brote psicótico y acudió al local avisando de que le querían matar y de que le estaban persiguiendo. El actor recibió entonces atención del SEM y de la Guardia Urbana, que le trasladó hasta las inmediaciones de su casa, para que no tuviera que coger la moto con la que había ido hasta la perrera.

Posteriormente, entre las 15.00 y las 18.30 horas, estuvo sentado en la terraza de un bar de la plaza Molina de Barcelona, donde sólo tomó una consumición, mientras se dirigía a los demás clientes alertándoles de que llegaba el fin del mundo. Un responsable del local llamó entonces a los Mossos d'Esquadra, por lo que una patrulla acudió a la zona.

Dos agentes se dirigieron entonces hacia donde estaba sentado y le pidieron que abandonara el lugar, porque querían hablar con él, a lo que el actor respondió con una negativa, arrojó la mesa contra uno de los policías y trató de huir, intentando atravesar el toldo transparente de la terraza, ante lo que los dos policías pidieron refuerzos e iniciaron la maniobra de reducción, por lo que finalmente le pudieron esposar con la ayuda de otros cuatro agentes.

Recurso

El abogado de la familia, Francesc Bonatti, ha anunciado que recurrirán ante la Audiencia de Barcelona el archivo del caso y pedirán la imputación de los dos primeros agentes que redujeron al actor, al considerar que tenían elementos suficientes para apercibirse de su estado y dar prioridad a la atención sanitaria.

Bonatti basará su recurso en el testigo de un camarero del bar de la plaza Molina, que aseguró ante la juez que avisó a los dos agentes de la conducta extraña del actor, que asustaba a los clientes alertando del fin del mundo y de que todos iban a morir.

Los familiares del actor llegaron a presentar en junio pasado ante la consellería de Interior 22.000 firmas para exigir que la policía catalana aplique un protocolo distinto para inmovilizar a las personas con trastornos psíquicos.