La Policía Nacional refuerza el Puerto de Bilbao para frenar a los inmigrantes albaneses

Agentes revisan una furgoneta en el Puerto de Bilbao. / Policía Nacional

Con el aumento de barcos al Reino Unido de cara al verano, efectivos de la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina trabajarán en la terminal vizcaína y en Santander

D. S. OLABARRI / S. VÁZQUEZ

La Policía Nacional ha enviado a los puertos de Bilbao y Santander a la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina (BRIC), una unidad especializada que trabaja de forma itinerante en distintos puntos de España en función de las necesidades. Su objetivo, en este caso, es tratar de «frenar» a las redes de inmigración irregular de ciudadanos albaneses que tratan de llegar al Reino Unido. Se trata de una medida que se ha tomado ante la llegada del verano, una época en la que se suelen intensificar los intentos de colarse «de forma clandestina» en los camiones y vehículos que se suben a los buques que se dirigen a territorio británico. En Bilbao, de hecho, el número de polizones detectados por las fuerzas de seguridad se ha multiplicado en los últimos años.

La delegación del Gobierno ha hecho público el jueves el refuerzo de la vigilancia de los Puertos en una nota de prensa en la que ha destacado también la reciente detención de 39 personas que formaban varias células operativas responsables del tráfico ilegal de 7.000 personas de origen albanés. Fuentes policiales explicaron a este diario, el BRIC supone «un apoyo» a las unidades territoriales y un recurso más de Policía Nacional para erradicar estas redes de inmigración ilegal. Una labor en la que juega un «papel fundamental» la cooperación internacional y el intercambio de inteligencia, principalmente con las autoridades británicas competentes en la materia.

La gran mayoría de los emigrantes que tratan de subirse a los buques son, sobre todo, jóvenes albaneses con vínculos en Inglaterra. Muchos de ellos se encuentran en una situación «precaria». Algunos de ellos ya han vivido en suelo británico y han sido expulsados del mismo. Es muy raro, de hecho, encontrarse mujeres o personas mayores entre los polizones que quieren llegar al Reino Unido.

En el Puerto de Bilbao se construyó hace varios meses un muró de hormigón de cuatro metros de altura para tratar de frenar a los polizones. Esta medida, según las fuentes consultadas por este diario, ha frenado «en parte» los accesos irregulares al Puerto, que es además una infraestructura crítica. Pero no lo han evitado por completo. De hecho, estas personas buscan ahora nuevas y peligrosas vías, como pueden ser las alcantarillas del Puerto, en las que se introducen cuando la marea está baja para tratar de llegar por allí hasta los barcos.

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