El Correo

Dos vinos vascos en el top 20 del New York Times para el verano

Un txakoli y un tinto, buena elección para una cena prolongada.
  • Un txakoli de Getaria y un Rioja vinificado en Labastida se cuelan en el listado del crítico Eric Asimov, uno de los más reputados y respetados del planeta vinícola global

Dos vinos vascos, un txakoli de Getaria y un Rioja vinificado en Labastida (Álava), han sido destacados por el crítico del influyente periódico The New York Times entre sus 20 sugerencias de vinos para el verano por debajo de 20 dólares (unos 15 euros). En la lista, hecha pública recientemente al menos en la versión online del diario, solo hay un tercer producto español entre la veintena de referencias. Un cava.

Los vinos destacados por Asimov son, por un lado, el txakoli Ameztoi, englobado en la denominación Getariako Txakolina. Por otro, el Viña Alberdi, un tinto de La Rioja Alta, la gran casa de Haro, mezcla uvas de fincas de Labastida (Euskadi) y Rodezno (La Rioja) que se vinifica y elabora en Labastida, donde discurre además parte de su crianza. "Es una buena mezcla", señalan los responsables de comunicación de la bodega histórica. El tercero, el cava catalán, es un Bohígas Reserva Brut Nature, de la cuenca del Anoia, en la provincia de Barcelona.

Para todos ellos es un fenómeno a celebrar que uno de los críticos más influyentes del orbe se fije en sus vinos, más aún para una categoría (vinos por debajo de 20 dólares; unos 15 euros) que en la actualidad representa un mercado muy interesante para las bodegas, dado que en él convergen los entendidos ajenos a las modas y a los refinamientos sibaritas y los nuevos aficionados de presupuesto limitado. En España, el Viña Alberdi anda por los 11 euros en vinoteca, y el txakoli Ameztoi ronda los 6.

El verano, dice el crítico americano, es momento de degustar los vinos de forma diferente, no solo porque hace más calor o porque las comidas son habitualmente menos copiosas, sino por el propio ambiente de la estación. Éste invita a elegir vinos frescos, llenos de vida, que hagan olvidar a los entendidos el momento de la degustación crítica para dejarse llevar por el goce de beber.

Es difícil negar la evidencia a un crítico de tal calibre, así que también se podrían apuntar aquí, con mucha más modestia, un pequeño listado de buenas referencias veraniegas, para cuando el calor comience a apretar y los quehaceres diarios pierdan cuota horaria en favor de los momentos de ocio y disfrute. Son recomendaciones subjetivas, también por debajo de 15 euros, y como siempre los comentarios quedan abiertos para el debate y la contrapropuesta.

Tintos

Pétalos del Bierzo (Bodegas Descendientes de J. Palacios). Es uno de los mejores vinos de España en relación calidad precio, a juicio de quienes siguen las puntuaciones de los críticos internacionales. Un bierzo de uva mencía elaborado uno de los grandes, Álvaro Palacios, que llegó a la zona después de alcanzar el éxito en el Priorat. A la manera de Borgoña, Pétalos es la gama baja de la bodega, que en niveles superiores elabora vinos de ensueño. Unos 13 euros en vinoteca.

Luberri maceración carbónica (Bodegas Luberri Monje Amestoy). Uno de los más fiables vinos de año de DOCA Rioja, es un coupage de tempranillo (tinta) y viura (uva blanca) que cada año resurge en toda su plenitud y que debe ser degustado antes de finalizar la campaña. Buena elección para comidas más serias que las propias de verano, a las que acompaña con sus recuerdos de frutos rojos, boca amplia y potente y tono refrescante. Unos 6 euros.

Borsao Tres Picos (Bodegas Borsao). Nunca puede faltar una garnacha. Ésta es de Campo de Borja, con muchísima fruta, fresas, cerezas y notas florales a lavanda. Rico, jugoso y muy agradable. Unos 13 euros.

Blancos

The Flower and the Bee, A flor e a abella (Bodegas Coto de Gomáriz). Un ribeiro de variedad treixadura fresco y frutal. En boca tiene una entrada fresca, con un recorrido marcado por un buen equilibrio entre la fruta y la acidez. De cuerpo medio, textura untuosa y glicérica y trago largo, es goloso, agradable y muy bebible, altamente recomendado para esas comidas ligeras de cerano. Unos 9 euros.

Spanish White Guerrilla Chardonnay (Bodegas Castillo de Maetierra) está elaborado con uvas de la variedad Chardonnay, una de las variedades con mayor capacidad de adaptación. Nunca antes se había trabajado con esta variedad en los límites geográficos de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Unos suelos con poca fertilidad y alta salinidad unidos a la habitual climatolgía fresca y húmeda dan como resultado un vino redondo en el que destacan las notas frutales y amieladas. Unos 6 euros.

Mar de Frades (Bodega Mar de Frades) es excelente monovarietal Albariño de las Rías Baixas, uno de las puntas de lanza de la región. Característico por su espigada botella azul, la uva procede de un viñedo situado a pie de bodega y encarado a la ría de Arosa, de la que recibe las brisas saladas del Oceáno Atlántico, que aportan al vino un especial carácter marino. Sobre 15 euros.

Quinta Apolonia Belondrade (Bodegas Belondrade). Es la segunda línea, más económica, de Belondrade, una de las más fiables bodegas de Rueda aunque por motivos de estrategia se mantenga al margen de la D.O. Es un verdejo 100% pero procedente de dos vinos diferentes, con un tercio de su ensamblaje sometido a tres meses de crianza sobre lías. Presencia notoiria de frutas con hueso (melocotón, albaricoque) y un fondo cítrico agradablemente refrescante. Unos 13 euros.

Y un rosado

Enate rosado (Bodegas Enate). Fresco, sabroso y agradable, que es lo que se le pide a un rosado. Éste es de Somontano, vinificado con unas Cabernet Sauvignon, que dan como resultado un vino con cuerpo y que bien puede aguantar una comida veraniega. Unos 7,50 euros.