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Cinco montes para subir en invierno

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Mapa de las cinco cimas.

  • Rutas sencillas por Bizkaia, Álava y Cantabria para disfrutar de la naturaleza en estas jornadas de frío ambiental, cielo azul y nieve en el horizonte (o bajo nuestros pies)

El invierno no parece una estación que invite a disfrutar de la montaña. Pero no todos los días el tiempo arrecia. Para esas jornadas de frío ambiental, cielo azul y nieve en el horizonte (o bajo nuestros pies) os ofrecemos cinco sugerencias para disfrutar, también ahora, de la naturaleza.

Cinco montes para subir en invierno

Punta Lucero (Bizkaia)

Punta Lucero se eleva entre la playa de La Arena y el pueblo pesquero de Zierbena, sobre el Superpuerto de Bilbao. Su posición predominante sobre el Abra la ha convertido en una cima de gran importancia estratégica a lo largo de la historia. Por ello, su alargado cordal cimero está repleto de restos de cañones, trincheras, cuarteles y bunkeres restos del 'cinturón de hierro' de la Guerra Civil.

La marcha de ascensión propiamente dicha comienza en el barrio de La Cuesta, en la falda meridional de la montaña, aunque merece la pena alargar el recorrido empezando a andar en el mismo núcleo urbano de Zierbena. Desde el puerto, nos dirigimos a calle principal, repleta de bares y restaurantes. treinta metros después de la rotonda, seguimos un desvío a la derecha. El recorrido es inconfundible porque está profusamente indicado con baldosas indicadoras y flechas verdes.

Ascendemos hasta un frontón, donde continuamos por una senda que parte a su izquierda, también señalizado. Al poco enlaza con un camino de cemento, que desciende hacia el barrio de Calleja, cruza el pequeño parque de Lourdes Etxaniz y asciende hasta el barrio de La Cuesta.

Aquí tenemos dos opciones. O seguir las baldosas del suelo por una pista de cemento y asfalto que realiza un gran rodeo y remonta hasta el cordal cimero por la vertiente norte de la montaña, con vista al Abra, o seguir la balizas blancas y amarillas del PR-BI.220 (Ruta Sabor a Mar), que remonta de forma más directa por la cara sureste. Una vez en el alargado cordal cimero, una pista que lo recorre unos metros por debajo de la cresta por la vertiente sur y un camino justo por el punto más elevado nos permiten conocer todos los restos militares del entorno: cuarteles, trincheras, cañones y bunkeres. Hasta encontrar el buzón que, como no podía ser de otra forma, representa un bunker.

Cinco montes para subir en invierno

El Cincho (Cantabria)

El Ayuntamiento de Arnuero lleva a cabo desde el año 2000 un ambicioso proyecto en el que pretende unir la historia y la naturaleza del municipio: el Ecoparque de Trasmiera. Una iniciativa pionera de construcción de un territorio cultural a partir de la conservación y rehabilitación del patrimonio histórico y natural del municipio.

Conformado por seis centros temáticos, pretende la transformación del municipio en un destino de turismo cultural y ecológico con la instalación de centros de interpretación o de actividades conexionados físicamente por itinerarios y temáticamente por sus contenidos. Los centros básicos repartidos por la localidad son la Casa de las Mareas (Centro de Acogida de Visitantes), El Observatorio de la Marea, el Observatorio del Arte de Trasmiera, el Observatorio de la Memoria y el Observatorio del Ecoparque-Monte el Cincho, unidos físicamente por 'Los Caminos de una tierra de mareas'.

En este caso nos vamos a centrar en el Ecoparque del Cincho, una modesta loma costera de gran interés natural al estar cubierto en su mayor parte por un frondoso encinar cantábrico en plena fase de regeneración. A ello hay que añadir las excelentes vistas que ofrece la torreta-mirador de su cumbre, reformada totalmente hace tres años. Una visita especialmente indicada en invierno por su modesta altitud y la benevolencia del clima costero.

Históricamente, el Cincho o Monte Hano, como se le conocía antiguamente, ha sido punto de referencia para navíos y barcos que se acercaban a esta zona de la costa cántabra. Incluso el nombre de uno de los barrios de Arnuero situado a sus pies tiene su origen en la montaña (Soano: bajo el monte Hano). Además, la tradición habla de una comitiva religiosa que cada 50 años trata de subir en procesión hasta la cruz de la cima. Este crucerío actúa como punto de referencia de las lindes que forman los cuatro pueblos del Ayuntamiento (Castillo, Arnuero, Isla y Soano).

Para llegar al punto de inicio de la 'Senda al Monte Cincho' nos desviaremos de la carretera que une Castillo y Arnuero por un camino (derecha) que hay justo antes del cámping. La pista se bifurca frente a una casona y por la derecha lleva a la explanada donde comienza la senda.

En sendero discurre primero entre eucaliptus y luego por terreno despejado, entre argoma, mientras va ganando altura suavemente. A los diez minutos encontramos un área de descanso con mesas y buenas vista de la comarca hacia el sur. Siguiendo la marcha, y tras pasar por un tramos de pinos, por fin nos adentramos en el encinar, que se hace más frondoso tras una bifurcación con una señal, donde hay que seguir por la derecha.

Cerca ya de la cumbre, el camino gana en verticalidad y unas peñas dificultan algo la marcha, lo que no impide alcanzar la cima tras apenas 25 minutos de caminata. Una gran torreta-mirador preside el punto culminante, a la que es obligado subir para disfrutar de las vistas, sobre todo al norte, con las marismas y la costa de Ajo y Noja.

Para el descenso podemos introducir una pequeña variante que nos evitará la incómodas peñas de la subida. A la izquierda de la torre parte otro sendero, que pierde altura con más suavidad y desemboca, tras seguir a la izquierda en la única bifurcación que encontraremos, en el cruce con señal por el que hemos pasado durante la ascensión.

Cinco montes para subir en invierno

Saibi (Bizkaia)

El Saibi es un clásico del montañismo invernal en Bizkaia. Su proximidad al alto de Urkiola y la accesibilidad que ofrece le convierte en una cumbre de visita obligada cuando el tiempo arrecia, especialmente si está nevado.

Tomamos como referencia el Santuario, en cuyos parkings cercanos aparcamos sin problemas. Desde el templo bajamos a la carretera y junto al aparcamiento del restaurante Bizkarra subimos por la pista hormigonada que lleva al Centro de Interpretación (Toki-Alai), visita obligada para conocer todas las posibilidades que ofrece el Parque y realizar una visita virtual por su geografía, su fauna y su flora. En el cruce anterior al Toki-Alai (poste de señales y panel del Parque) seguimos la pista de la derecha, protegida por una valla para evitar el paso indiscriminados de vehículos.

El camino asciende durante unos 10 minutos junto a una repoblación forestal de cipreses y después llega a una zona más despejada de brezales y argomales, donde la panorámica se amplía y nos permite ver los impresionantes montes de alrededor. De izquierda a derecha, aparecen: el Saibi con su cruz de piedra, Eskuagatx, Mugarra sobre el pueblo de Mañaria y Untzillatx. En días despejados se ve hacia el norte la playa de Laida situada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

Después de un corto ascenso, la pista llanea hasta llegar a un cruce con un indicador que nos manda por el camino de la derecha. Tras pasar por un pinar llegamos a un amplio prado desde donde divisamos el cercano macizo de Gorbeia. Sólo nos queda recorrer un pequeño tramo por el pastizal para llegar a la cima. El Saibi fue escenario de batallas durante la Guerra Civil española y en una placa situada en la cruz se puede leer una inscripción en memoria de los gudaris fallecidos. En los alrededores todavía se pueden distinguir los restos de las trincheras y de los agujeros realizados por las bombas. Junto a la cruz también encontraremos una mesa de orientación que nos ayudará a identificar el gran número de cumbres que se divisan.

El retorno se efectúa por el mismo camino de subida, aunque una opción muy interesante es seguir las balizas y los postes de señales del sendero PR.BI-80, que nos da un interesante rodeo montañero-cultural por el entorno de Urkiola antes de retornar al santuario.

Cinco montes para subir en invierno

Arrigorrista (Álava)

Los Montes de Iturrieta son parte del gran alineamiento que demarca por el Sur La Llanada alavesa. En realidad, junto a los Montes de Vitoria y Entzia, conforman una continuidad geográfica que se extiende desde el río Zadorra hasta Urbasa, ya en territorio navarro. Su principal cota es el Arrigorrista, cumbre muy popular en Álava gracias al fácil acceso que le proporciona su proximidad al puerto de Opakua, desde el que su ascensión es poco más que un paseo siguiendo el camino que discurre por el hayedo pegado a la divisoria. Quizá no es la opción más montañera, pero en invierno, cuando los días son cortos y queremos aprovechar una mañana de bonanza, es un itinerario sencillo y apto para toda la familia, incluso con nieve.

A la derecha del alto de Opakua, según hemos subido por el puerto, una pista se dirige hacia el oeste. Pronto se convierte en una camino que discurre por los rasos salpicados de hayas. No tardamos en llegar al Puerto Viejo, al que llega el antiguo camino que ascendía hasta el altiplano desde el pueblo de Opakua. Ahora solo lo recorren montañeros y cazadores, pero antaño, en tiempos de caballerizas y carretas y cuando aún no existía la carretera actual, era la vía comercial y de comunicación entre el valle y la montaña alavesa.

Continuamos por el evidente sendero, próximos a la alambrada que protege del desfiladero, recientemente balizado además con las marchas rojas y blancas del GR-282 (Senda del Pastoreo). El camino, que en su tramo final discurre ya por el hayedo, lleva sin pérdida hasta la cumbre del Arrigorrista (1h.30'), convertida por el Manu Yanke en un pequeño mausoleo en honor del montañero que da nombre al club.

Finalizada la excursión, no podemos dejar de visitar el cercano dolmen de Sorginetxe, en Arrizala, desde el que por cierto hay una bonita panorñamica del perfil más agreste del Arrigorrista y de todos los Montes de Iturrieta.

Cinco montes para subir en invierno

Ezkibel (Álava)

Al sur de la capital alavesa se elevan los montes de Vitoria, un macizo que ejerce de muga natural con Treviño una indudable popularidad entre los montañeros alaveses debido a esa proximidad con la ciudad. Sus cumbres más destacadas rondan los mil metros de altitud, aunque una de ellas, el Ezkibel se muestra adelantada sobre la línea de cumbres principal, próxima al pueblo de Armentia y es casi doscientos metros más bajas que sus compañeras, lo que la convierte en un objetivo perfecto para la epoca en la que la meteorología ofrece su cara más dura, incluso con nieve.

Comenzamos la caminata en el pequeño núcleo de Armentia, tan querido por los vitorianos y cuyo bosque es uno de los grandes pulmones de la ciudad. Desde la iglesia, hay que dirigirse a la entrada del parque. Este primer tramo de la excursión no ofrece dificultad alguna, ya que el camino que lleva a Ezkibel (barrio y montaña) cruzando el bosque está perfectamente balizado. Desde el aparcamiento nos adentramos en la zona peatonal y seguimos el camino principal hasta llegar a una trifurcación con una fuente. Aquí seguimos el camino balizado (castillo) que nos adentra en el conocido como Bosque de Armentia. Ya en sus límites, tras cruzar la carretera que lleva al barrio Ezkibel, por fin comenzamos a ganar altura suavemente por una senda propensa a embarrarse con mal tiempo.

Más arriba, el sendero desemboca en una amplia pista por la que discurre el GR-25 (Vuelta a La Llanada) y que hacia la izquierda se dirige al barrio de Ezkibel. En el desvío que lleva a las casas seguimos a la derecha un sendero que, ahora sí, gana altura con brío y, pegado a los cortados de la montaña, remonta sin miramientos hacia el punto culminante de la montaña. La cima mira a Vitoria y está presidida por las ruinas de la que sin duda fue una majestuosa torre de señales utilizada en las guerras carlistas con la doble finalidad de facilitar las comunicaciones y vigilar la llegada del enemigo.

TRAILER "EL PEOR DIOS" from DOCUMENTAL EL PEOR DIOS on Vimeo.