La pista de atletismo de San Mamés no arranca

El Gobierno vasco alega que las prioridades «son otras», pese a que la obra es una deuda en compensación al uso de fondos públicos en la creación del campo

JOSE MARI REVIRIEGO BILBAO.

Salida en falso para la pista de atletismo cubierta de San Mamés. El Gobierno vasco ha decidido aplazar sin fecha la construcción de este recinto deportivo, concebido para el uso ciudadano, a pesar de que constituye un compromiso institucional como compensación al millonario desembolso de fondos públicos a la edificación del nuevo campo del Athletic. El Ejecutivo autonómico, a través de un portavoz autorizado del Departamento de Cultura y Deportes, alega que la pista «no está entre las prioridades de inversión en un plazo inmediato», aunque aclara que «es un tema que se deberá terminar de definir en un futuro próximo». En cualquier caso no antes de 2019, fecha en la que la legislatura enfila su final.

No se ha descartado su construcción, aclara a este periódico la misma fuente. Pero el Gabinete de Iñigo Urkullu (PNV-PSE) no tiene presupuestado este proyecto en las cuentas vigentes y tampoco en las de 2018 que ya está preparando, volcadas en la educación, la sanidad y las políticas sociales, según los mismos medios. Una decisión que deja aparcada la pista deportiva a la espera de mejores momentos económicos, a diferencia de la piscina cubierta que también forma parte del complejo prometido en las entrañas de San Mamés. En este último caso, la ingeniería Idom ya tiene listo el diseño de la obra que deberá ser asumida por la constructora que salga elegida del concurso público, convocado por el Ayuntamiento.

La construcción de la piscina, de medidas olímpicas, comenzará en noviembre con el reto de que los bilbaínos se puedan zambullir en ella dentro de un año. Tanto el polideportivo, que será de gestión municipal, como la pista de atletismo, responsabilidad del Gobierno vasco, constituyen la deuda contraída por la Administración con la ciudad tras inyectar un fondo de 218 millones en el nuevo San Mamés. El coste del campo se repartió así entre los socios de San Mamés Barria: El Ejecutivo, la Diputación, Kutxabank y el Athletic pusieron 50 millones cada uno. El Ayuntamiento abonó 18.

Petición de comparecencia

Pagos a escote procedentes de las arcas públicas que no fueron tarea fácil. El entonces Gobierno socialista de Patxi López, apoyado por el PP de Antonio Basagoiti, «condicionó su entrada» en San Mamés Barria a que el estadio «acogiera diversos usos públicos», como finalmente se diseñó, en una propuesta celebrada por el equipo de gobierno de Bilbao, liderado en aquella época por Iñaki Azkuna (PNV) con el respaldo de Julia Madrazo (Ezker Batua).

El asunto económico fue tan sensible que López, siendo lehendakari, llegó a solicitar al Athletic un esfuerzo mayor tras embolsarse 40 millones por la venta de su jugador Javi Martínez al Bayern, mientras el Gobierno vasco tenía que apretarse el cinto para sostener los servicios públicos. Cuatro años después del estreno del campo, las obras de la piscina van a ver la luz, aunque no así las de la pista de atletismo.

El Partido Popular ha solicitado explicaciones oficiales para conocer el grado de cumplimiento de los compromisos, liderados en su día por políticos que, pasado el tiempo, ya no están en primera línea por diferentes causas. El grupo municipal del PP en Bilbao ha solicitado la comparecencia de la concejala de Deportes. En Vitoria, la parlamentaria Nerea Llanos reclama conocer las fechas previstas para la construcción de la pista del atletismo.

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