La piscina olímpica de San Mamés se abrirá al público dentro de un año

Fotomontaje de la piscina olímpica cubierta que se construirá en un sótano ya preparado de San Mamés. /IDOM
Fotomontaje de la piscina olímpica cubierta que se construirá en un sótano ya preparado de San Mamés. / IDOM

El polideportivo forma parte de la compensación a la ciudad por la inversión de fondos públicos en el nuevo estadio de fútbol

José Mari Reviriego
JOSÉ MARI REVIRIEGO

La primera piscina olímpica cubierta de Bilbao se construirá debajo del campo de San Mamés. Es una obra que ya estaba prevista desde que se construyó el nuevo estadio del Athletic, pero no por eso deja de sorprender. Con un presupuesto de 4.282.671 euros, la ingeniería Idom ya tiene listo el proyecto de construcción del espacio deportivo, de uso público. Iniciará el tajo en noviembre con el fin de que los bilbaínos puedan zambullirse en sus aguas dentro de un año. La idea es entregarlo a finales de octubre de 2018 a Bilbao Kirolak, la entidad municipal que se ocupará de su gestión dentro de su red de polideportivos.

Pero no es un polideportivo más, aunque su uso sea público como el resto de los que operan en Bilbao. Su construcción forma parte de los compromisos adoptados por las diferentes administraciones que forman parte de San Mamés Barria, en compensación por la fuerte inyección de dinero público que tuvieron que poner a escote para levantar el nuevo campo de fútbol.

Un esfuerzo millonario

En concreto, costó 218 millones y los socios se repartieron el importe de la siguiente manera:el Gobierno vasco y la Diputación abonaron 50 millones cada uno;el Athletic y Kutxabank pusieron otros tantos por cabeza; mientras que el Ayuntamiento de Bilbao sufragó la obra con 18 millones de sus presupuestos. Un esfuerzo millonario de las arcas públicas que tuvo como contrapartida para la ciudadanía un acuerdo promovido por el entonces Ejecutivo de Patxi López para crear un espacio público deportivo, dotado con 6.000 metros cuadrados.

EL POLIDEPORTIVO

Planta baja.
Vestíbulo de acceso, dos ascensores y escalera.
Primer sótano.
Sala fitness con vistas al segundo nivel.
Segundo sótano.
Recepción, control y tornos. Vestuarios y aseos. Piscina olímpica de 50 metros de longitud para entrenamiento de alta competición. Se puede convertir en dos de 25 metros para gimnasia acuática y cursos de natación. La profundidad oscila entre 1,40 y 1,80 metros.
Tercer sótano.
Instalaciones de los vasos de la piscina, vestuarios del personal y un vertedero.

Esa superficie, habilitada debajo de la tribuna este del campo, se reservó para dos módulos: un polideportivo municipal con piscina, zona de spa y gimnasio; y una pista de atletismo, aún pendiente de definición. De hecho, el hueco para la estructura, accesos e instalaciones se excavó durante la construcción del estadio.

Los vecinos de Basurto han denunciado retrasos en la obra, pero ya están en disposición de ver cómo la piscina cobra forma pese a lamentar la falta de «un proceso de participación ciudadana». El proyecto, colgado en su web, consta de casi 3.000 páginas y está visado por la misma ingeniería que diseñó el nuevo San Mamés, con el arquitecto César Azcárate a la cabeza. Será la primera piscina pública de medidas olímpicas cubierta de Bilbao. El polideportivo de Artxanda tiene otra de similar dimensión, pero al aire libre.

Fotos

Vídeos