Los 'txikis' buscan ser los mejores chefs

Una de las niñas que se ha presentado al casting en Bilbao. / BORJA AGUDO

52 niños de entre 9 y 12 años han participado en el casting de Masterchef junior de Bilbao

Si Eneko Atxa o Martín Berasategui se hubieran acercado ayer al Hotel NH de Bilbao, seguramente se habrían quedado alucinados con el nivel de los aspirantes de Masterchef junior. Niños de entre 8 y 12 años, ataviados con gorro y delantal, reinventando la cocina creativa. Estos 52 mini chefs, venidos de todo el norte de España, tuvieron que madrugar para dejar listas sus mejores recetas, su pasaporte para entrar en Masterchef.

Gabriel Rodríguez, de 9 años, no podía ocultar su nerviosismo minutos antes de la prueba. «Lleva toda la semana sin dormir bien –revelaba su madre–. Aunque creo que yo estoy más nerviosa». El viaje desde Asturias no ha sido nada para este gran seguidor de Masterchef que recuerda con exactitud cada programa. «Traigo un plato muy original: crepes rellenos de rape y gambas».

Hubo recetas exóticas, postres... pero también platos típicos vascos. June García, de 9 años, se preparó con un bacalao al pil pil. «Lo hice ayer porque la salsa mejora», aseguraba con ojo experto. Para la presentación colocó el bacalao sobre un plato de pizarra. «He traído dos, por si acaso se me caía», confiesa.

Otros, cogieron recetas tradicionales y crearon algo completamente nuevo. Es el caso de Alberto Martínez, de 12 años, que presentó ante el jurado una tortilla de patata desestructurada en copa. A trasluz podían apreciarse las capas con los distintos ingredientes. «El huevo está batido con azúcar. Me he tenido que despertar a las seis para hacerlo porque sino podría intoxicar al jurado».

La presión sobre los aspirantes era grande. Los que consiguieron conquistar con su plato al jurado, pasaron a una segunda ronda, en la que debieron cocinar un plato con un ingrediente sorpresa. «Buscamos niños con interés por la cocina. La pasión se refleja en los ojos, y en el caso de los niños es más evidente», explicaba la directora de casting Esther González. «Me hace ver todos los programas ¡Hasta los repetidos!», se quejaba una madre.

‘Merluza y compañía’

La ‘fiebre’ de Masterchef hace que los pequeños aspirantes sepan más del programa que los propios realizadores. Y claro, ninguno quería perder la oportunidad de participar en el programa. Alonso González de, 11 años, tuvo hace poco un accidente en la playa; pero eso no ha evitado que estuviera ayer en Bilbao, aunque fuera en silla de ruedas. «He cocinado merluza al horno con gulas. A mí me gusta llamarlo ‘merluza y compañía’». Además de la cocina, le interesa mucho la ciencia y al preguntarle por su futuro, lo ve claro: «me veo entre chef y científico».

En la primera fila, Iratxe Ávila y Ana Muñoz –de 10 y 12 años– charlaban animádamente, como si fueran amigas del colegio. Iratxe vive en Bilbao y comenzó a cocinar de la mano de su tío que trabaja de chef en Tenerife. Su pasaporte para entrar en Masterchef eran unas galletas de mantequilla con grosellas, frambuesas, azúcar glas y chocolate. «La presentación también es importante», aseguró mientras colocaba las frambuesas una a una con unas pinzas metálicas.

Ana es de Oviedo y trajo un solomillo de cerdo al horno con puré de patata, espárragos trigueros y salsa agridulce. «La receta de la salsa es mía». Ya de pequeña ayudaba a su padre y a su abuela a cocinar y cada Navidad se convierte en la jefa de cocina de la familia. «Me encanta el programa y haría cualquier cosa por entrar». Iratxe asiente cómplice, pero duda un momento: «cualquier cosa menos matar a mi madre», corrige muy seria.

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