Paz en la OTA

La asamblea de trabajadores puso ayer fin al paro

Paz en la OTA
Pablo Martínez Zarracina
PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

La huelga de la OTA ha durado un mes y once días. Ayer se acordó la readmisión de los siete trabajadores despedidos, que aceptarán una sanción, y el «blindaje» suavemente retocado del convenio existente. La votación de los trabajadores fue muy ajustada. LAB no apoyó el cese del paro y entiende que han perdido una «gran oportunidad». Alfonso Gil, concejal de Movilidad, celebró en cambio el fin de una huelga que «nunca debió existir». La empresa concesionaria del servicio declaró diplomáticamente que, una vez firmado el armisticio laboral, se inicia un periodo que será, a grandes rasgos, la repera.

Lo que no parece tan claro es que, tras el acuerdo de ayer, llegue exactamente la paz. Si hacemos caso a lo escuchado durante los últimos días, el fin de la huelga debería dejar paso al momento de hablar de «muchas cosas». Alfonso Gil lo advirtió en una comparecencia a finales del mes pasado. El alcalde Aburto había revelado la víspera, durante el pleno municipal, que el concejal había sufrido en su domicilio alguna suerte de escrache. Los parquímetros de la ciudad han sufrido por su parte un escrache constante que en algunos casos es más bien puro sabotaje y que habrá que subsanar.

Por otro lado, con la huelga finalizada llega el momento de que el Ayuntamiento le pida cuentas a la concesionaria por los servicios no prestados. El mantra municipal repite que el objetivo de la OTA no es recaudatorio, pero el Ayuntamiento ingresa una media de doscientos mil euros a la semana a través de la regulación del estacionamiento. Durante las últimas seis semanas, esa cifra se ha reducido en un 90%.

Basta recordar la particular tradición funesta que distingue la relación entre la municipalidad y las adjudicatarias de la OTA para entender que a esas reuniones convendrá entrar con casco. Ya estaba habiendo bastantes problemas cuando solo se trataba de implantar un servicio tan moderno y eficaz que no iba a tener comparación «ni en España ni en Europa».

Bueno, pues aquí estamos, en Bilbao. Recuperándonos. A ver cómo lo hacen los conductores, que llevan más de un mes de vacaciones en lo tocante al ticket. Nunca resulta fácil volver a pagar. Como sabe cualquiera que haya estado en una boda, la barra libre es una de las cosas a las que con mayor facilidad se acostumbra el ser humano.

Temas

Bilbao

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos