Pacto para salvar el centro de neutrones de Zamudio

Vista de la sede en Zamudio de ESS Bilbao./Pedro Urresti
Vista de la sede en Zamudio de ESS Bilbao. / Pedro Urresti

Los gobiernos central y vasco acuerdan inyectar 64 millones de euros en el ESS Bilbao durante los próximos ocho años, lo que garantiza su supervivencia

JOSU GARCÍA

El ESS Bilbao, el centro de investigación neutrónica de Zamudio, consiguió ayer un importante balón de oxígeno que garantiza su supervivencia y la participación de esta entidad en uno de los proyectos científicos más importantes de Europa: la construcción del acelerador de partículas de Lund (Suecia), una iniciativa que permitirá avanzar en múltiples campos, como la lucha contra el cáncer o la mejora aerodinámica de materiales que se utilizan en el transporte ferroviario o aéreo.

Las dos entidades que financian el ESS Bilbao -los gobiernos central y el vasco- acordaron ayer inyectar 64 millones de euros durante los próximos ocho años (42 saldrán de las arcas de Madrid y 22 de las de Vitoria). Con este dinero, España podrá entrar como miembro de pleno derecho en el consorcio ERIC, una condición ineludible si los científicos del país quieren tener acceso a los datos y ensayos que se realizarán en la ciudad escandinava.

El pacto entre ambas administraciones se produce ‘in extremis’. Las autoridades europeas habían concedido hasta dos moratorias para que la alianza española se sumara a la iniciativa. El problema estribaba en que el Ministerio de Hacienda exigía conocer las aportaciones que ambas instituciones iban a realizar para sostener el proyecto del E SS Bilbao. Ayer, al fin, después de más de un año de incertidumbre y en un momento en el que las relaciones entre el PNV y PP son fluidas, la secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela, y las consejeras del Gabinete de Urkullu Cristina Uriarte y Arantxa Tapia sellaron un pacto que permite seguir adelante y garantizar el empleo de los más de 60 profesionales que trabajan en la sede de Zamudio.

El nuevo acuerdo prevé cambiar algunas de las condiciones que fueron consensuadas en origen. La aportación global de España al proyecto de Lund será inferior a la inicialmente prevista (se pasa de un 5% a un 3% de participación), según las fuentes consultadas. El compromiso de Euskadi se traducirá en 22 millones y se quedará con el 1% (antes había sido fijado en el 2,5%), mientras que el Estado se hará con el 2% restante (antes era el 2,5%).

Fuentes del Gobierno vasco aseguraron que el esfuerzo de la Administración autonómica es ahora más realista y acorde con el potencial investigador del País Vasco. «Nuestra participación será igual a la de países como Holanda, Bélgica o Chequia», apuntaron. «Hemos decidido reducirla porque creemos que necesitamos más científicos preparados. Ese dinero que ahora no entregamos lo destinaremos a mejorar el tejido académico e industrial relacionado con la neutrónica». En este sentido, en la nota de prensa que se distribuyó ayer, al término de la reunión celebrada entre ambas partes, se aseguraba que Lakua «dirigirá un esfuerzo económico equivalente (a la diferencia en la inversión con respecto al Estado) a impulsar programas científico-tecnológicos específicos» en las tres provincias vascas.

Satisfacción en la plantilla

La noticia de la entente alcanzada en el seno de los dos mecenas del ESS Bilbao fue acogida, en principio, con satisfacción por los trabajadores, a la espera de que el Comité de Empresa realice una valoración más sosegada. El centro había renunciado ya a licitar algún contrato y se había advertido de que había dinero únicamente hasta final de año para pagar las nóminas. El nuevo acuerdo prevé solicitar un crédito de 18 millones para aliviar la tesorería de inmediato y reactivar las instalaciones. El ESS Bilbao tiene un fuerte impacto en la industria de alta tecnología de Euskadi (se han adjudicado encomiendas por valor de 50 millones). La mayoría de los trabajos lo realizan empresas especializadas del sector en Bizkaia.

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