Olas de hasta ocho metros en el litoral vizcaíno

El mar golpea con furia la playa de La Arena/MANU CECILIO
El mar golpea con furia la playa de La Arena / MANU CECILIO

El Departamento de Seguridad amplía hasta mañana el aviso amarillo ante el riesgo de nieve, tormentas y granizo

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El Cantábrico se empeñó ayer en mostrar su cara más amenazadora en Bizkaia. El enésimo frente frío que azota a la provincia este invierno vino acompañado por una marejada que, aunque no provocó daños, hizo buenas las peores previsiones meteorológicas. Las olas que arribaron a la costa registraron una altura media de 4,6 metros, aunque llegaron a superar los ocho entre las cuatro y las seis de la tarde. El mal tiempo también se hizo notar mar adentro, con una lluvia constante y temperaturas que rondaron los 11º. La situación se agravará hoy con riesgo de tormentas acompañadas de rayos y granizo, lo que ha obligado al Departamento de Seguridad a prolongar hasta mediodía de mañana el aviso amarillo por riesgo de nieve en el interior.

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El coordinador del servicio vasco de meteorología Euskalmet, Santiago Gaztelumendi, restó trascendencia a una borrasca «típica de estas fechas invernales». A su juicio, los datos registrados se sitúan «dentro de la normalidad», a pesar de la espectacularidad de las olas al romper contra los diques de puertos como Bakio o Lekeitio. «La altura máxima no es relevante porque suele ser algo muy puntual. Para plantearnos una alerta naranja y medidas especiales de prevención la media del oleaje debería superar los cinco metros», matizó.

Nieve a 700 metros

El nivel de precipitaciones, a pesar de su persistencia, tampoco resulta llamativa para los expertos. La máxima en la provincia, que se produjo en Mañaria, rondó los 20 litros por metro cuadrado. Eso sí, Gaztelumendi remarcó que hoy será un día más desapacible si cabe, ya que el frío desplomará el mercurio por debajo de los 10º. Esa caída de temperatura elevará el riesgo de nevadas a partir de los 700 metros de altura.

La lluvia, por su parte, amenaza con arreciar y provocar puntualmente tormentas acompañadas por granizo e incluso rayos. El sábado a la mañana, sin embargo, las precipitaciones tienden a remitir, aunque los termómetros podrían bajar un poco más y aumentar el riesgo de heladas en zonas altas.

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