La obra del canal de Deusto se encarece en 700.000 euros tras la renuncia de la constructora elegida

Imagen del canal de Deusto donde está prevista la excavación, junto al puente de Frank Gehry. / borja agudo

La transformación de Zorrozaurre en una isla sufre otro contratiempo que obliga al Consistorio a adjudicar los trabajos a la segunda UTE mejor clasificada en el concurso

JOSÉ MARI REVIRIEGO

Zorrozaurre se resiste a ser una isla. La apertura del canal de Deusto, la obra clave para que este apéndice de Bilbao despegue de una vez, ha vuelto a sufrir un contratiempo. En esta ocasión, el revés viene motivado por la retirada a última hora de la constructora elegida por el Ayuntamiento para retomar los trabajos, que acumulan casi dos años de retraso. La renuncia, comunicada hace apenas un mes a los gestores municipales, tendrá consecuencias en la factura final. La compañía que ahora asumirá la operación de excavación y movimiento de tierras presenta un presupuesto de 10,2 millones, 700.000 euros más caro que la oferta por la que se había decantado en un principio la Mesa de Contratación del Consistorio. La ría sigue bajando revuelta.

El Gobierno que lidera Juan Mari Aburto se vio obligado en 2016 a rescindir el contrato a la adjudicataria original -una Unión Temporal de Empresas (UTE) de la que formaban parte Viuda de Sainz y Balzola-, por la acumulación de retrasos. La UTE, por su parte, reclamaba una ampliación del presupuesto al entender que se habían introducido nuevos gastos. Las discrepancias acabaron de forma traumática y el Ayuntamiento abrió a finales de ese año un nuevo concurso público para intentar desbloquear la operación.

En la recta final

La nueva licitación llegaba ahora a su recta final con la pretensión de iniciar por fin el tajo durante este mismo mes de agosto. De hecho, la Junta de Gobierno, el órgano ejecutivo del equipo PNV-PSE, aprobó el pasado 28 de junio la clasificación de las propuestas de construcción recibidas, una especie de preámbulo a la adjudicación oficial.

El ranking de ofertas, integrado por seis alianzas empresariales, estaba encabezado en esta ocasión por la UTE formada por Dragados y Hermanos Elortegi. Apenas nueve días después, la constructora clasificada en el primer lugar comunicó por escrito su renuncia al proyecto, alegando discrepancias entre los socios. En concreto, arguyó «la imposibilidad de alcanzar un acuerdo entre ambas empresas en relación a los acuerdos que han de regir los estatutos de la UTE». Según fuentes autorizadas del departamento de Obras y Servicios, se echó atrás cuando se le reclamó la documentación sobre su coalición, el plan de obras y la fianza, entre otros requisitos.

EL DATO 10,2

millones de euros es la oferta económica (en concreto, 10.186.341 euros) que ha presentado la UTE que ha resultado ahora adjudicataria del concurso del canal, la segunda mejor valorada por la Mesa de Contratación. Está formada por Construcciones Murias, Drace Infraestructuras y Tecsa constructora.

Tras la renuncia, el Ayuntamiento recurrió a la segunda oferta mejor valorada, un mecanismo regulado por ley, en busca de un sustituto de garantías. En esa posición estaba la UTE compuesta por Construcciones Murias, Drace Infraestructuras y Tecsa. Se da la circunstancia de que Dragados cuenta con una importante participación en Drace, el recambio elegido.

El cambio de constructora tendrá algunas consecuencias. La concejalía que gestiona Ricardo Barkala descarta que se produzcan mayores retrasos en el nuevo calendario. Como mucho, un mes más para recomponer la adjudicación. El departamento confía en comenzar el tajo en la primera quincena de septiembre, siempre que no se presenten alegaciones al concurso público. El plazo está a punto de acabar y no se ven recursos en el horizonte. La obra durará 14 meses.

EL DATO 24,2

millones era el precio de partida de la obra en el concurso inicial, promovido por el Ayuntamiento en 2014. Con IVA, rozaba los 30 millones. En febrero de ese año adjudicó la operación a la UTE formada por Exvasa, Viuda de Sainz, Balzola y Urssa.

Pero el cambio de ‘pareja de baile’ en vísperas de que se enciendan los focos sobre el canal de Deusto sí tendrá repercusiones en las arcas públicas. Si Dragados ofrecía 9,5 millones de euros para ejecutar las obras de apertura, la nueva adjudicataria presenta una factura de 10,2 millones, un 7% más cara. Las ofertas económicas constituyen un asunto muy sensible para la Administración, garante de que las obras no encallen por falta de presupuesto o, por el contrario, no se disparen sobre la marcha por gastos imprevistos.

Más celo

A raíz de la crisis, el Ayuntamiento de Bilbao extremó el celo para evitar las ofertas económicas temerarias, propuestas excesivamente a la baja en busca de una buena puntuación que luego pueden dejar el proyecto en dique seco. Lo acaba de hacer el Gobierno vasco en la licitación organizada para construir el puente de San Ignacio, el segundo del futuro Zorrozaurre. Visesa ha concedido la misma importancia a la parte técnica que a la económica para evitar eventuales facturas baratas que luego son inviables.

LAS CLAVES

Dragados está en Drace.
La oferta mejor valorada en el concurso pertenecía a la UTE compuesta por Dragados y Hermanos Elortegi. Presentaba un presupuesto de 9.539.235 euros. Se da la circunstancia de que Dragados también está representado en Drace, donde cuenta con una importante participación.
Precio ajustado.
Esa UTE, a la postre apartada, presentó una oferta de 20,9 millones. Una rebaja del 28,5%.

Algo de esto sugirió el propio Barkala cuando el Ayuntamiento se vio en la necesidad de rescindir el contrato a la primera UTE del canal. Sugirió que la empresa decía ser capaz de llevar a cabo el trabajo por 20,9 millones de euros, cuando el precio base de licitación ascendía a 29. Es decir, una rebaja sustancial.

El concurso de ahora es mucho más contenido. La obra para mover 360.000 metros cúbicos de tierras se ha licitado por algo más de 11 millones, sin IVA, y se han presentado ofertas de 9,5 a 10,9 millones.

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