NOTABLE Y ASTERISCO

Llegan las encuestas como las notas

Barkala, Aburto y Gil, en un pleno del Ayuntamiento de Bilbao./Borja Agudo
Barkala, Aburto y Gil, en un pleno del Ayuntamiento de Bilbao. / Borja Agudo
Pablo Martínez Zarracina
PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

El Ayuntamiento le tiene mucha confianza a la demoscopia. Hasta el punto de que con frecuencia la utiliza como argumento ganador. Recuerdo ahora que en alguna de sus consideraciones intempestivas, Nietzsche maldice utilizando en pie de igualdad «al diablo y la estadística». Hasta donde sabemos, no hay en el equipo de gobierno grandes lectores del pensador alemán.

Que las encuestas al Ayuntamiento le salgan por lo general muy buenas es algo que también explica su afición al género. En junio de 2017 le encargaron una a una empresa del sector sociológico y el 30% de los encuestados le dieron a Bilbao, como lugar «para vivir», un diez sobre diez. Yun 50% más se repartió, medio matizando, entre el nueve y el ocho. Era sorprendente. No debían de estar tan contentos en San Francisco, durante el Verano del Amor.

Ahora llega un estudio de la universidad de Deusto que matiza un poco el entusiasmo, aunque sigue ofreciendo unos resultados positivos. Por ejemplo:la media de las notas que los ciudadanos dan a la calidad de vida en su barrio es un 6,8. Rozando el notable. Las notas más altas, en Matiko, Uribarri e Ibarrekolanda. Que estén esos barrios, en lo tocante a satisfacción, por encima de Abando e Indautxu puede servir para rebatir, aunque sea un poco, lo de la postal y las dos velocidades.

Donde los ciudadanos no parecen estar tan contentos es en lo referente a la seguridad. Un 45% asegura haber sentido en muchas o en alguna ocasión que su barrio es peligroso. En 2015 ese porcentaje era del 35%, por lo que en poco más de dos años habría subido diez puntos. Que las entrevistas del último observatorio se realizasen entre noviembre y diciembre de 2017, es decir, antes de que sucedieran algunos de los terribles sucesos delictivos que recientemente estremecieron la ciudad, confirma que el aumento de esa percepción no es circunstancial. Con toda seguridad, habría bastado un leve retraso para que esas cifras aumentasen más.

El Ayuntamiento le tiene mucha confianza a la demoscopia y puede que haga bien. Al fin y al cabo,la última encuesta le ofrece una constatación científica de lo que parecía evidente. La percepción de inseguridad ha aumentado. Yeso significa justo lo que significa:que hay un problema que resolver, no que en la ciudad haya dejado de vivirse bien, dentro de un orden.

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