Los vecinos de Etxebarri disfrutarán de tres días de fiestas en Kukullaga

El público infantil será el protagonista. / KUKULLAGAKOAK
El público infantil será el protagonista. / KUKULLAGAKOAK

La segunda edición de las celebraciones, recuperadas el año pasado de forma fugaz, incluye una exhibición de perros pastor

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Aunque la vuelta al cole ponga fina esta semana de forma oficial a las vacaciones, hay algunos que se niegan a que la rutina se instaure en sus hogares. Así, en Etxebarri, el barrio de Kukullaga se volcará por segundo año consecutivo en sus fiestas. «Llevaban casi dos décadas sin celebrarse y los vecinos veían lo bien que estaban las de San Antonio y las de Etxebarri, que tienen más repercusión en el barrio de abajo, así que han cogido con muchas ganas las suyas», explica Aitor del Hoyo desde la cuadrilla Kukullagakoak, colectivo encargado de recuperar los festejos.

Y tras la fugaz experiencia del 2016, cuando la celebración duró 24 horas, este año han decidido extender la programación a tres días. Además, han querido aportar un toque «diferente». «Hemos intentado preparar actividades que no tienen lugar en el resto de fiestas del pueblo», asegura del Hoyo. Y entre ellas se encuentra el domingo, desde las 10.30 horas, la primera exhibición de pastoreo, que incluirá una charla sobre la actividad y un taller infantil de talos. «Preguntamos en el Ayuntamiento y nos dijeron que nunca se había visto un evento de este tipo, así que nos hemos animado a organizarlo», añaden. A los perros pastor les acompañarán un rebaño de ovejas y ocas, que llamarán la atención sobre todo de los niños. «Serán ellos los que digan el circuito que quieren que los animales hagan», avanzan.

Comida popular

Los más pequeños de la casa tendrán un gran número de actos para divertirse desde primera hora de la mañana. «Somos el pueblo con más natalidad de Euskadi y tenemos que preparar actividades para ellos», recuerdan.

Dirigida a toda la familia, se celebrará el sábado la segunda edición de orienting, juego de pistas. «Cogeremos las cazuelas y haremos ruido desde las nueve de la mañana para anunciar la prueba. El año pasado mucha gente no se apuntó porque pensaba que era otra cosa, más profesional, y todo lo contrario. Queremos que participe todo el mundo», comentan.

La comida popular ha duplicado este año el aforo -de 250 a 500 personas-, aunque al no haber sitio para todos la organización permitirá a los grupos cogerse una mesa y sillas y ubicarse por las diferentes calles. Lo que sea para disfrutar juntos.

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