Los vecinos denuncian nuevos altercados en Nochevieja en el barrio basauritarra de Larrazabal

Imagen de uno de los enfrentamientos que se produjeron. / E. C.
Imagen de uno de los enfrentamientos que se produjeron. / E. C.

Una pelea entre dos conocidos clanes dio paso a la celebración del Año Nuevo en un piso hasta las «once de la mañana»

LEIRE PÉREZ BASAURI.

La celebración de la Nochevieja «se fue de madre» en el barrio de Larrazabal de Basauri, un lugar del extrarradio en el que los vecinos están acostumbrados a que las festividades terminen a golpes y en la calle. Y así paso la última noche del año. Dos clanes conocidos en el barrio, uno de ellos conflictivo y que ha generado numerosas quejas, se enfrentaron pasadas las nueve de la noche en plena calle. Según relataron testigos, más de una «treintena de personas» ocuparon la vía pública y después algunos se vieron involucrados en una pelea. «Uno de ellos se bajó de una furgoneta y sacó un palo. Terminaron sin camiseta, a golpe limpio y hasta pegándose co palos y bastones», relatan.

No es la primera vez que los vecinos de uno de los barrios más degradados del municipio denuncian reyertas. «A pesar de ser un día señalado no pudimos ni salir de casa ni entrar mientras se producía el enfrentamiento», se quejan algunos de los propietarios de las viviendas, que por miedo a represalias prefieren no hacer pública su identidad. «Tememos por nuestros hijos, porque lleguen a casa y se vean envueltos en alguna pelea o discusión», lamentaron. A su inquietud se suma además la llegada a la barriada de más familiares del clan conflictivo que fue condenado por mobbing inmobiliario en Etxebarri. El patriarca acumula numerosos antecedentes policiales. Y los vecinos no quieren que suceda lo mismo que en el municipio vecino.

A la calle, vigilada por cámaras de seguridad, acudieron dos dotaciones de la Ertzaintza, que una vez en el lugar «no constataron ningún delito», explicaron portavoces del Ayuntamiento. Una vez sofocado el incidente, una de las familias se fue a su domicilio para despedir el año y estuvo hasta las «once de la mañana» festejando la entrada en el 2018.

«El que puede, se va»

«Se metieron veinte personas en una casa, con la música a tope y con gritos, sin dejarnos dormir», aseguraron los residentes. Ante las quejas de los ocupantes del bloque de viviendas, agentes de la Policía Local acudieron al lugar y les abrieron un «expediente sancionador». Desde la asociación de vecinos censuran que «estamos igual que estábamos antes». «El que puede está cerrando su casa y se va de alquiler o al domicilio de familiares», comentaron entristecidos. Mientras tanto, el Ayuntamiento defiende que «hacemos todo lo que se puede hacer conforme a la ley. Se ha incrementado la vigilancia desde hace meses, como bien saben los vecinos, una patrulla pasa diariamente varias veces y se actúa de forma coordinada con la Ertzaintza»

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