El PSE urge al PNV a retomar el diálogo sobre la regeneración de Basauri

Los socialistas instan al alcalde a «consensuar» un proyecto «que enganche» a toda la ciudadanía

LEIRE PÉREZ BASAURI.

El alcalde de Basauri, Andoni Busquet, anunció que llevará a pleno, aunque no apuntó la fecha exacta, la votación definitiva del plan especial de regenación urbana para los barrios de San Fausto, Bidebieta y Pozokoetxe. EH Bildu adelantó después de la consulta popular que dará su visto bueno. Sin embargo, el PSE de la localidad no está de acuerdo en que «únicamente» dos partidos políticos lideren el proyecto.

Entienden que «todas las fuerzas representadas en el Ayuntamiento» deben opinar. Y es que los socialistas no están dispuestos a enterrar como si nada el resultado de participación que cosechó la consulta popular del pasado mes de diciembre y con la que el Ejecutivo local en manos del PNV buscaba la legitimidad a su proyecto urbanístico. Arrasó el sí con un 73% de apoyos, pero únicamente el 18% de la población fue a votar, dos puntos por debajo del límite que había establecido el propio Ayuntamiento para que la consulta fuese considerada vinculante. Aún así, dos días después de la celebración de este referéndum, EH Bildu anunció que apoyaría al Ejecutivo que lidera Andoni Busquet en la aprobación definitiva.

Los socialistas entienden que la abstención está motivada por la «falta de consenso previo entre las fuerzas políticas y por la poca ambición del proyecto, que no contempla el soterramiento de las vías del tren». Y quieren aprovechar el «sonoro fracaso» para pedir a los jeltzales que «reflexione sobre la escasa participación y retome el diálogo con todas las fuerzas políticas con representación en el Consistorio». «Estamos a tiempo de hacer un proyecto que siente las bases del Basauri del futuro y que, de verdad, enganche a la ciudadanía», recuerdan.

«Fiasco»

En su opinión, el «fiasco de participación es achacable única y exclusivamente a la mala gestión que ha hecho de este proyecto tan importante para Basauri». «La realidad es que una de las condiciones para que la consulta fuera vinculante no se ha cumplido y el alcalde no puede tirar balones fuera ni responsabilizar a nadie de la baja participación más que a su incapacidad para hacer atractiva la consulta», aseguran. Los socialistas recuerdan los gastos que ha generado «el experimento fallido, una primera campaña publicitaria en septiembre de 2016, dinero tirado a la basura y el tiempo perdido, porque el alcalde se empeñó en no seguir los cauces procedentes para convocar la consulta».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos