Cáritas Basauri: «La soledad no tiene nada que ver con las posibilidades económicas»

Blanco, en la sede de Cáritas. / L. P.
Blanco, en la sede de Cáritas. / L. P.

Cáritas Basauri pondrá en marcha un programa de acompañamiento a todos los mayores, al margen de su poder adquisitivo Amparo Blanco Responsable de Cáritas Basauri

LEIRE PÉREZ BASAURI.

Carácter amable y cuerpo menudo. Son las características que a simple vista pueden definir a Amparo Blanco. Reconoce que está «a tope» entre sus asuntos personales y coordinar el funcionamiento del centro Iturbegi de Basauri, el cuartel general de Cáritas en la localidad. Situado en los bajos de la iglesia de San Pedro, medio centenar de voluntarios actúan como muro de contención entre algunos vecinos más desfavorecidos y la exclusión. Blanco es una de la que mejor conoce los entresijos del lugar, ya que se sumó al colectivo social hace una década, después de dedicarse durante más de treinta años a trabajar como animadora socio-cultural en el centro de promoción de la mujer de Basauri. Ahora, encaran el programa Bizi-Bete, en el que voluntarios ayudan y pasan tiempo con los mayores del municipio.

- Inician el año con la puesta en marcha de un proyecto de acompañamiento a mayores. ¿Cuál es el principal problemas de los ancianos de Basauri?

- Cuando hicimos el estudio de la zona identificamos sobre todo aislamiento y soledad, personas que han perdido sus redes por cuidar a familiares dependientes y barreras arquitectónicas. Cáritas quiere trabajar los dos primeros aspectos de forma personalizada. Somos complementarios a los servicios que ya se ofertan.

- ¿Podrá participar cualquier persona?

- Sí. No tiene que ver la soledad con las posibilidades económicas. Mientras tengamos espacio y voluntarios, atenderemos a todas las personas que vengan.

- ¿Ha resultado difícil encontrar voluntarios?

- No, porque recibimos constantemente a personas que quieren colaborar con nosotros, aunque les recordamos que es necesaria una dedicación de continuo. Los talleres empiezan en octubre y duran hasta mayo, no se pueden dejar a medias, aunque claro que pueden faltar si están enfermos o hacer un viaje.

Siempre abiertos

- ¿Es Basauri un pueblo solidario?

- Sin duda. Existe un movimiento social muy amplio y gente con mucha generosidad que busca crear y vivir en una sociedad más a gusto. Como ejemplo decir que nuestro centro se sustenta sobre todo del dinero que donan en su mayoría los basauritarras.

- En 2016 atendieron a 186 personas. ¿El número es mayor que otros años?

- Parecido. No baja, cambian las necesidades, aunque hay un gran número de consultas que no contabilizamos. Hay días que tendríamos que dar turnos de la cantidad de personas que nos llegan.

- ¿Se ha cronificado la pobreza en el municipio?

- En Basauri y en todos los sitios. Hay sueldos tan bajos que no permiten vivir con dignidad, ni mantener una familia, lo que obliga a requerir una ayuda social.

- ¿Qué papel juega Cáritas?

- Para algunos somos muy importantes. Recurren a nosotros para que los orientemos. Hay gente que, por lo que sea, quizás por pudor, prefiere venir donde nosotros que acudir a los Servicios Sociales. Nosotros les derivamos, pero hacemos un seguimiento de su caso. Hay personas a las que les dejamos de atender porque mejora su situación y ya no nos necesitan, pero siempre les decimos que pueden volver en el caso de que empeore.

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