La reurbanización del entorno de la antigua Metacal de Etxebarri terminará para el verano

Avance de las obras de construcción de las nuevas viviendas y de la reurbanización. / E. C.
Avance de las obras de construcción de las nuevas viviendas y de la reurbanización. / E. C.

Con las obras se ganarán 15 metros de acera en los que se ejecutará un bidegorri que conectará con Basauri

LEIRE PÉREZ ETXEBARRI.

Más de una década después de que la fábrica Metacal dejase de formar parte de la vida de los etxebarritarras -cerró sus puertas en 2005-, ahora se eliminará definitivamente del diseño urbanístico del municipio cualquier atisbo que recuerde a la factoría. Los muros que limitaban el acceso serán derribados en las próximas semanas dentro del proceso de urbanización, que acaba de arrancar y que estará listo antes de verano.

La intervención urbanística que acometerá la promotora que actualmente levanta las últimas 140 viviendas deberá realizarse con anterioridad a la entrega de las llaves de los pisos a sus futuros propietarios. La demolición de los muros permitirá ganar «quince metros de acera» en una de las arterias principales de la localidad, que comunica el centro del barrio con la zona de la estación del metro, pero además la operación afectará a la avenida San Esteban, a la nueva calle Amamen eta Aititeen, a Barrondo y a la propia Metacal, cerrando así el anillo antaño industrial y hoy en día reconvertido en residencial.

La superficie que ganará el peatón permitirá abrir nuevas oportunidades con la puesta en marcha de un bidegorri a lo largo de la calle que lleva el mismo nombre de la fábrica, una infraestructura que mejorará la movilidad y que permitirá, bordeando las viviendas, conectar con el tramo destinado a este medio de transporte que comunica con Basauri a través del puente de Euskotren. En el otro sentido, una vez se urbanice la calle Egetiaga Uribarri, este bidegorri podrá fusionarse con la zona peatonal de Amezola.

Se crearán 55 nuevas plazas, aunque desaparecerán 13 de la avenida San Esteban

Favorecer el uso de la bicicleta en la localidad es uno de los objetivos del Ejecutivo local, que prevé a futuro la construcción de 8 kilómetros de vías ciclables y que ha aprovechado la edificación de una zona nueva para incorporar criterios de movilidad sostenible.

Nueva casa consistorial

Si bien en el nuevo entramado de calles seguirá primando el coche y, para que los vehículos puedan circular sin mayor problema, se abrirá al tráfico la calle Barrondo con dos sentidos de circulación y se incorporarán 55 aparcamientos nuevos en la zona, aunque a este número hay que restar 13 ubicados en la isleta de la avenida San Esteban, espacio que se transformará en «jardín y acera con sus pasos de peatones para mejorar la estética de la entrada al municipio», explicó ayer el alcalde, Loren Oliva, en la presentación del proyecto. Además, en Metacal el área de estacionamiento será en batería.

En este entorno estaba prevista la construcción de la futura casa consistorial, un proyecto que la crisis ha ido dejando en un segundo plano. El equipo de gobierno llevará a cabo un proceso de participación ciudadana para conocer las sugerencias vecinales para un solar que de momento se transformará en una gran zona verde. «Creemos que hay que replantear el proyecto y buscar prioridades», señaló el primer edil.

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