Renfe inicia en Orduña las pruebas de las rampas para personas con movilidad reducida

Una de las pruebas realizadas ayer a la mañana.
Una de las pruebas realizadas ayer a la mañana. / E. C.

El proyecto piloto permitiría acceder al tren sillas de ruedas, que ahora no pueden salvar la distancia entre el andén y los vagones

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

El sueño de la orduñesa María Luisa Goikoetxea está cada vez más cerca. Esta vecina, que sufrió un ictus hace más de tres años que le obliga a moverse en un 'scooter', emprendió hace meses una lucha en la que reclama a Renfe que adapte la Línea C-3 entre Bilbao y Orduña para que puedan utilizar el tren las personas con movilidad reducida. Y, durante los últimos días, la compañía ferroviaria está llevando a cabo en la estación de la ciudad vizcaína pruebas piloto para instalar unas rampas que garanticen el acceso a los vagones de las sillas de ruedas. Fuentes de la empresa estatal precisan que «todavía estamos haciendo pruebas, por lo que es pronto para explicar algo definitivo». Lo que sí que reiteran es que «queremos hacer accesible el tren a las personas con movilidad reducida».

Estas mejoras permitirían salvar el medio metro de altura que separa los convoyes de los andenes no solo a las sillas de ruedas, sino también, por ejemplo, a cochecitos infantiles.

En marzo Renfe anunció que este verano tenían previsto probar estas rampas. La compañía lo hizo público el mismo día que Goikoetxea entregó en el Ministerio de Fomento las 121.000 firmas de apoyo a su iniciativa junto al actor y rapero El Langui. Entonces adelantaron que probarán en la línea que une Orduña con la capital vizcaína estas plataformas. Si los mecanismos funcionan bien, se extenderán posteriormente a toda la red de Cercanías de España.

La promesa «sigue adelante»

Estos test que están llevando a cabo en los últimos días son, según la compañía, «una iniciativa creada para estudiar soluciones que puedan dar respuesta a las personas con movilidad reducida, hasta que se pueda disponer de los trenes plenamente accesibles que favorezcan el tránsito de los viajeros con limitaciones».

Goikoetxea, que se ha enterado a través de las redes sociales del inicio del proyecto, asegura que «lo importante es que por lo menos han comenzado con los trabajos y por lo tanto lo que prometieron sigue adelante. A ver si es verdad que podemos ir en silla de ruedas a Bilbao». De momento, el tipo de rampas que se pueden ver en las pruebas no solucionarían este problema según esta vecina de Orduña, aunque, como dice Renfe, «habrá que esperar a que finalicen» los chequeos.

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