Renfe inicia las obras para hacer más accesible la estación de Orduña

Renfe renovará el edificio principal./E. C.
Renfe renovará el edificio principal. / E. C.

Los trabajos terminarán en cinco meses y se centrarán en recrecer los andenes y reformar los edificios

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

La mejora de la accesibilidad en las estaciones de tren de la comarca está dando grandes pasos en los últimos años. Tras invertir más de tres millones de euros en reformar las instalaciones de Arrigorriaga, Arrankudiaga y Ugao-Miraballes, ahora le llega el turno a la última parada de la Línea 3 de Cercanías, Orduña. La empresa contratada por Renfe, Extraco, inició ayer las obras para renovar la vieja estación.

La entidad pública invertirá 588.244 en los trabajos, que según calcula la compañía dependiente del Ministerio de Fomento terminarán en cinco meses. Más cortas que en otras localidades del entorno -no se construirán ascensores, lo que en otros municipios ha dilatado más las labores de mejora-, la conclusión de las obras no implicará que los discapacitados puedan subir a los trenes. Para eso, Renfe todavía tiene que comprar nuevas unidades adaptadas a la altura de los andenes de las líneas de Cercanías. En todo caso, se salvará esa distancia entre convoy y estación con la colocación de unas rampas que facilitarán que las sillas de ruedas puedan acceder a este transporte. Las primeras pruebas de este sistema piloto, desarrollado gracias a la insistencia de la orduñesa María Luisa Goikoetxea, que no puede montar en tren con su 'scooter', se hicieron en septiembre, aunque todavía no se han instalado.

Según explican desde Renfe, los trabajos que se iniciaron ayer tienen «el objetivo de mejorar los accesos a la estación, que se completarán con la adecuación de vagones para personas con movilidad reducida» a través del citado programa piloto. Tras las obras, el apeadero cumplirá la normativa de accesibilidad de Adif y de Renfe así como la Ley vasca de Accesibilidad en el Transporte.

Nuevo acceso

Los trabajos se centrarán en el recrecido y la ampliación de los dos andenes en un tramo de 240 metros en uno de ellos y de 100 en el segundo. Asimismo, se pondrá pavimento antideslizante. Renfe instalará unas nuevas rampas sobre la plataforma para conectar dos de los andenes, aunque habilitará unas barandillas en el acceso para que nadie pase, ya que, al ser la última estación de la línea, los 84 trenes de corta distancia que llegan al día pueden entrar y salir por la misma vía.

También restaurarán la estructura de la marquesina y renovarán la iluminación y el vestíbulo. De forma paralela, construirán otra entrada a la estación para que los residentes en las viviendas próximas no tengan que cruzar por el edificio principal. En cuanto a los anexos, derribarán la antigua lamparería -donde se guardaban los utensilios de limpieza-, reconstruirán la cubierta y el interior del edificio de agentes y pavimentarán el entorno de la cantina.

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