La recogida mancomunada de basuras arrancará a finales de 2017 con un año de retraso

El servicio mancomunado afectará a papel y cartón, restos, residuos orgánicos, aceite y puntos limpios.
El servicio mancomunado afectará a papel y cartón, restos, residuos orgánicos, aceite y puntos limpios. / L. P.

La demora se debe a la anulación del contrato por parte del Órgano Administrativo de Recursos Contractuales del Gobierno vasco

LEIRE PÉREZARRANKUDIAGA

Con un año de retraso, «para finales de 2017», Udaltalde 21 Nervión-Ibaizabal espera que entre en funcionamiento el servicio de recogida y transporte mancomunado de residuos domésticos de la comarca. La primera gran adjudicación de la central de compras, una herramienta que la oficina de desarrollo sostenible puso en marcha para reducir los costes de los ayuntamientos asociados, se encuentra estos días en pleno proceso técnico. En mayo arrancó nuevamente el procedimiento para contratar a la empresa que se hará cargo de transportar los desechos de 37.687 personas de los municipios de Arakaldo, Arrankudiaga, Arrigorriaga, Etxebarri, Orduña, Orozko, Ugao-Miraballes, Zaratamo y Zeberio.

El contrato tendrá un coste máximo de 595.663 euros al año hasta que, a partir de octubre de 2018, se adhiera Arrigorriaga, cuando se incrementará hasta los 766.944 euros anuales. En total, los nueve ayuntamientos destinarán 5,5 millones de euros durante los próximos seis ejercicios para la retirada y recogida de resto, papel y cartón y residuos orgánicos. En esta segunda licitación del macroservicio, además, se han incorporado el aceite doméstico y los minipuntos limpios.

Pero esos no son los únicos cambios, ya que la oficina comarcal ha modificado el periodo de vigencia –antes era de diez años– y el presupuesto, que en un primer momento se acercaba a los nueve millones de euros. El proceso se ha abierto otra vez porque, en noviembre, el Órgano Administrativo de Recursos Contractuales (OARC), entidad dependiente del Gobierno vasco a la que recurren las empresas no conformes con los concursos públicos, anuló el procedimiento por entender que se había adjudicado de «forma discriminatoria y aleatoria».

La compañía Cespa buscó amparo en el Ejecutivo autónomo después de que Udaltalde 21 la excluyese del anterior concurso y adjudicase la prestación del servicio a Enviser. Según la resolución, «no es cierto» que la firma demandante incumpliese «las frecuencias de limpieza» como argumentaba la oficina mancomunada. El OARC también afeó a Udaltalde 21 porque, a la hora de puntuar, tuvo en cuenta los medios materiales de Enviser pero no los de Cespa, que eran «similares».

El organismo incluso apuntó que debió otorgar «mayor puntuación» a la compañía recurrente por los «medios humanos presentados», especialmente teniendo en cuenta que la empresa que a la postre fue la ganadora «incumple dos de los convenios colectivos aplicables» al sector.

Otra paralización

La decisión del OARC enfrentó públicamente a la oficina mancomunada y al órgano autonómico. Desde Udaltalde 21 mostraron su «profunda discrepancia» con la resolución y acusaron a la entidad de un «exceso de formalismo». Además, en una nota aseguraron que la anulación del contrato generará un «grave perjuicio económico» porque, en el tiempo en el que no se ha prestado el servicio de forma conjunta por los nueve municipios, los ayuntamientos han dejado «de ahorrar 24.534 euros al mes».

Este es el segundo contrato destacado de la oficina que cancela el OARC en el último año. En septiembre, derogó la concesión a Eko Gasteiz del servicio de recogida de aceite vegetal doméstico en diez localidades, valorado en 286.709 euros, por «vulnerarse el principio de igualdad» y por actuar «de modo arbitrario y dando un trato desigual».

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