Preparan el despliegue del contáiner marrón

L. PÉREZ BASAURI.

Cuatro años después de que el Ayuntamiento de Basauri pusiera en marcha el quinto contenedor en el barrio de Pozokoetxe, una experiencia pionera que se extendió al resto de Bizkaia porque por primera vez se reutilizaban los trozos de la comida cocinada, el municipio sigue marcando hitos para reducir los residuos que generan sus vecinos. La localidad de 40.000 habitantes finalizará el año con la instalación del contenedor marrón en todo el municipio y con el reto de que el 25% de la población se sume a la iniciativa y comience a separar los restos de la comida para que posteriormente se conviertan en compostaje. De conseguirse participarían en el sistema alrededor de 3.022 familias.

Según adelantó ayer el alcalde, Andoni Busquet, la intención es poner el proyecto en marcha «entre el 15 de noviembre y el 10 de diciembre, ya que la subvención foral nos la han notificado hace poco». Para poner a funcionar el engranaje necesario la institución local ha modificado el contrato con la actual adjudicataria y se colocarán un total de 70 contenedores que se repartirán por la localidad. La Diputación ha otorgado una subvención de 80.000 euros para su implantación y las arcas municipales destinarán otros 35.000 euros más para sufragar el coste del nuevo servicio.

120 toneladas de residuos

Para sensibilizar a la ciudadanía y cosechar participantes la institución local llevará a cabo en las próximas semanas un plan de comunicación. Además, repartirá los materiales necesarios para reciclar la materia orgánica como cubos, bolsas compostables y la llave que permitirá abrir los contenedores, puesto que como en los barrios de Pozokoetxe y San Miguel, estarán cerrados para el público general y únicamente podrán depositar restos de comida las personas adheridas al programa. Por último, se habilitará un teléfono de información para atender las consultas que puedan surgir.

Desde que se pusiera en marcha en 2013 en los barrios de Pozokoetxe y San Miguel, el contenedor marrón ha permitido recuperar 120 toneladas de residuo orgánico para destinarlo a abono en huertas y jardines. En ambos barrios participan más de 700 personas o lo que es lo mismo el 25% de los residentes. Además, 64 familias que residen en casas unifamiliares cuentan con compostadoras, así como dos centros escolares, el de Kareaga Goikoa y Basozelai- Gaztelu.

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