Orozko crea una ruta permanente para mostrar su pasado castañero

Las ericeras acogían hasta el siglo XVIII toneladas de castañas. / A. G.
Las ericeras acogían hasta el siglo XVIII toneladas de castañas. / A. G.

El Ayuntamiento ha destinado este año 8.000 euros de su presupuesto para adecentar y señalizar el camino, de 7 kilómetros

LEIRE PÉREZ BASAURI.

El Parque Natural del Gorbea es un lugar idílico por el que perderse; un museo viviente con el beneficio de ser al aire libre y al que llegan miles de visitantes cada año. Sus rincones esconden historias, y el Ayuntamiento de Orozko quiere poner al alcance de cualquiera una de ellas: la del pasado castañero de la localidad, una actividad que supuso una importante fuente de ingresos para el municipio hasta el siglo XVIII y que es recordada desde hace casi dos décadas el último fin de semana de octubre con una excursión en la que participan casi un millar de personas.

Tras años de espera, la Administración local ha tomado en cuenta la reivindicación de la asociación cultural Supelaur, organizadora del día de la castaña, la única fiesta de este tipo que se celebra en Bizkaia, y pondrá en marcha una ruta que permita a los montañeros, en cualquier momento, poder completar el recorrido por los kirikiñausis o ericeras, lugares en los que antaño se almacenaban toneladas de este fruto hasta que posteriormente se transportaban en carros hasta Bilbao, desde donde se distribuían en barcos por diferentes puntos de Europa.

El Ejecutivo local ha incluido en los presupuestos de este 2018 una partida de 8.000 euros para poder adecentar un camino de siete kilómetros que se adentra en los depósitos. «Hay tramos que tienen mucho barro y humedad, así que en algunos puntos se echará piedra y se habilitará para que sea más fácil transitar», explica José Ángel Aramendi, presidente de Supelaur. «Nuestra idea final es poder confeccionar y difundir un folleto informativo del recorrido completo y sus atractivos. Y para ello estamos trabajando con Supelaur Kultur Elkartea, que es la asociación que ha llevado a cabo mejoras en el lugar y ha recuperado los kirikiñausis con un duro trabajo de muchos años», señalan portavoces del Consistorio.

Tapados con hojas

Más adelante, se instalarán señales que permitan al caminante guiarse por un recorrido que se adentra en el bosque para conocer de cerca algunas de las joyas etnográficas mejor conservadas del parque natural, como es el caso de una tejera, un molino y varias ericeras, corros de piedra de algo más de metro y medio de alto y distintas dimensiones de diámetro que se tapaban con hojas y ramas.

La importancia de esta ruta, que una vez consolidada a lo largo de este año se publicitará en la oficina de turismo y museo de la localidad dentro de los folletos turísticos que ya a día de hoy se reparten, no es cuestión baladí. Orozko contaba con el 70% de las ericeras de castañas que se construyeron en Euskadi y conserva la mitad de la que existen a día de hoy fruto de un pasado esplendoroso como productor internacional hace 400 años.

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