Los nuevos gestores del hotel-balneario de Orduña lo abrirán para Semana Santa

La Aduana albergará también un gimnasio, restaurante, terrazas... / E. C.
La Aduana albergará también un gimnasio, restaurante, terrazas... / E. C.

El Ayuntamiento y los responsables del spa de Areatza, que se harán cargo de La Aduana, ya han firmado un acuerdo para dos décadas

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

Tras casi un año de negociaciones en las que se han fijado las condiciones para que el Ayuntamiento de Orduña arriende el histórico edificio de La Aduana, la Administración local y la empresa Orduña Gestión H72 S.L., creada por los responsables del balneario de Areatza, han firmado el acuerdo para reabrir las instalaciones. Los nuevos gestores trabajan para que el edificio esté listo para Semana Santa. «Se prevé que el complejo turístico entre en funcionamiento en la segunda quincena de marzo», avanzan desde el Consistorio. Orduña Plaza, como se conocerá al hotel, abrirá así las puertas más de tres años después de su cierre.

De acuerdo al convenio, la ciudad cederá el espacio durante 20 años, que se podrán prorrogar hasta un máximo de otros 20. Según aclaran ambas partes, «durante los próximos meses el edificio estará sumido en labores de reforma de cara a adecuar el establecimiento a los actuales estándares de calidad de un servicio de cuatro estrellas». Y, además de como destino vacacional, el recinto tiene como objetivo dar servicio al entorno más cercano. Así, ofrecerá «restauración, espacios para la organización de eventos, cafetería, terrazas y un gimnasio abierto a toda la ciudadanía de Orduña y alrededores».

Fijo y variable

Aunque tanto el Consistorio como la empresa gestora no han querido desvelar detalles como cuál será el canon que deberá abonar al mes al Ayuntamiento la sociedad, sí han aclarado que tendrá una carencia de tres años, es decir, que no pagará este alquiler durante los primeros 36 meses. Posteriormente, la firma aportará una cantidad fija que se complementará con un variable que dependerá «de los ingresos que tenga el hotel». Este impresionante edificio neoclásico del siglo XVIII bajó la persiana en 2014 después del puente de diciembre tras algo menos de una década en funcionamiento -se inauguró en 2005 tras una inversión municipal de 6,2 millones de euros-, y desde entonces ninguna empresa había presentado una oferta en firme. Un tiempo en el que la oficina de turismo de la ciudad ha sufrido las consecuencias de este cierre al no recibir, por ejemplo, a los grupos de turistas que atraían los descuentos y paquetes que lanzaba habitualmente el anterior inquilino del edificio, el Grupo Montenegro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos