Una nevera de intercambio evitará el despilfarro de alimentos en Basauri

La nevera quedó instalada en la calle León. / A. A.
La nevera quedó instalada en la calle León. / A. A.

El proyecto lo impulsan el Ayuntamiento, Cruz Roja y la asociación de voluntarios de Galdakao GBGE

ASIER ANDUEZA BASAURI.

El 40% de los alimentos que se producen a nivel mundial acaba en la basura, y con esta cantidad de excedente se podría erradicar la hambruna. Para luchar, también en Basauri, para que esa comida no se pierda, se puso en marcha ayer la primera nevera de intercambio de la localidad -la decimoséptima promovida por la asociación de voluntarios de Galdakao GBGE-. A pocas horas de aterrizar de su viaje solidario a Mongolia, y todavía con los efectos del jet lag, el alma mater de este proyecto, Álvaro Saiz, explicó que «estamos muy orgullosos de inaugurar esta nevera en el municipio vecino de Basauri. Sabemos que mucha gente que reside aquí acude a las de Galdakao, así que esperamos que tenga éxito».

El frigorífico estará disponible las 24 horas en los locales de Cruz Roja, en la calle León número 3, en el barrio de Ariz. La filosofía de este proyecto es que la gente deposite alimentos en neveras instaladas en plena calle y que cualquiera pueda coger los alimentos que necesite, independientemente de su nivel socioeconómico. Pretenden así borrar la estigmatización de la pobreza porque, como puntualizó ayer Saiz, «no hay nada más excluyente que hacer algo para los excluidos».

Según apuntó Itxaso Urionabarrenetxea, responsable comarcal de Intervención Social de la Cruz Roja, «habrá dos o tres voluntarios que se encargarán de cuidar la nevera para que los alimentos no estén caducados o para mantenerla limpia».

A la presentación acudieron también Ainhoa Crespo y Raúl Vallejo, miembros de este proyecto solidario, junto al concejal de Política Social de Basauri, Asier Iragorri, quien añadió que «llevábamos tiempo dándole vueltas a impulsar un proyecto como este en Basauri, que luche contra el despilfarro y aproveche la comida para dársela a los que la necesitan. Lo hemos conseguido gracias al acuerdo entre el Ayuntamiento, Cruz Roja y los voluntarios de Galdakao».

Desde GBGE precisaron que «se puede depositar también comida elaborada, siempre y cuando se cocine el mismo día que se introduce en el congelador, como, por ejemplo, los pintxos que sobren en un bar». Para ello, desde la Cruz Roja, organizarán cursos de manipulación de alimentos.

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