La Línea 3 de Metro resta 50.000 usuarios al EtxebarriBus

Usuarios acceden al autobús urbano de Etxebarri. / E. C.
Usuarios acceden al autobús urbano de Etxebarri. / E. C.

El Consistorio esperará a que se cumpla un año de la entrada en vigor para decidir si reduce frecuencias o mantiene el servicio como ahora

LEIRE PÉREZ ETXEBARRI.

La puesta en marcha el pasado abril de la Línea 3 de Metro supuso un hito en lo que a transporte se refiere para los vecinos de la parte alta de Etxebarri. A falta de poco más de un mes para que se cumpla un año de la inauguración, ya se conocen las primeras consecuencias en el resto de transportes públicos y, ayer, el Ayuntamiento mostró las repercusiones en el EtxebarriBus, la ruta municipal que conecta los barrios. Según indicaron responsables del Consistorio, durante el año pasado se redujeron en 50.000 los viajes que registraron las canceladoras, una caída del 8,6%. Así, del récord de 573.157 usuarios en 2016 se regresó a cifras del 2012 -año en el que se incrementaron las frecuencias- y utilizaron el servicio 523.713 personas.

El descenso en el número de viajeros implicará que las arcas municipales tengan que aumentar la cuantía que destinan a sufragar el servicio y que hasta el año pasado era de 400.000 euros. Para este ejercicio, el importe subirá en 15.000 euros. El alcalde, Loren Oliva, apuntó que esta bajada «lógicamente se traduce en un mayor déficit de la explotación del servicio porque, a menor uso, tendrá un mayor coste para el Ayuntamiento». El primer edil, en todo caso, manifestó que «todavía es pronto para valorar el impacto que tiene» el suburbano.

523.713
viajes registró el EtxebarriBus el pasado año, un 8,6% menos que en 2016, el año del récord.

Reducción de frecuencias

Aunque antes del verano se tomarán decisiones, puesto que, según recuerda el regidor, «el ascensor de San Antonio en un primer momento no tenía coste, por lo que las cifras pueden ser diferentes ahora que sí lo tiene». De momento, el Ejecutivo local no maneja ninguna solución definitiva. Una de ellas podría ser el descenso de frecuencias, medida que sí hubiera tomado si la pérdida de pasajeros hubiera sido mayor. «Todavía es pronto. Lo que sí está claro es que el EtxebarriBus no se va a tocar y seguirá en funcionamiento», subrayó Oliva. Tampoco se plantea subir los precios. Este año se ha incrementado en cinco céntimos el billete ocasional y en uno los más habituales, como los de las tarjetas Barik y Gizatrans.

El equipo de gobierno también hace una lectura positiva. «Tiene una valoración muy alta y que se siga utilizando significa que es un servicio muy valorado por la ciudadanía», consideró el alcalde. Una posible reducción de las frecuencias no será la única medida que se estudiará con la entrada en funcionamiento de la estación de Kukullaga. El Ayuntamiento está analizando la afección al aparcamiento en las zonas cercanas a las estaciones. En un municipio en el que la llegada del suburbano al barrio de San Esteban hace más de una década llevo aparejada la instalación de la OTA para no residentes, la medida podría en un futuro también trasladarse a las zonas más altas.

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