Una 'espontánea' de 16 años se une a una orquesta callejera en la Gran Vía de Bilbao y emociona con su 'Ave María'

Naroa se atrevió a cantar en la Gran Vía bilbaína. / EL CORREO

La joven de Galdakao Naroa Bosque se armó de valor, cogió el micrófono que le ofrecieron unos músicos el pasado viernes... y dejó boquiabiertos a todos los que paseaban por la arteria principal de la villa

Hizkuntze Zarandona
HIZKUNTZE ZARANDONA

Naroa Bosque González tiene 16 años, es de Galdakao y posee una voz extraordinaria. Un don que, hasta ahora, ella misma había preferido mantener alejado del público. «Soy muy vergonzosa y el temor a las malas críticas siempre me ha impedido cantar ante los desconocidos. Tenía miedo de que me dijesen que hacía mal lo que más me gusta hacer. Me hubiese hundido la autoestima», reconoce con una madurez insólita para su edad.

Pero el pasado viernes todo cambió. El 20 de octubre de 2017 es una fecha que esta joven guardará a fuego en su memoria. Paseaba con su mejor amiga por la Gran Vía de Bilbao mientras cantaban el villancico 'hator hator'. «Estábamos haciendo el tonto», señala. Al aproximarse a Moyua, unos músicos que estaban tocando en la calle la oyeron y le cedieron el micrófono. En un primer momento, Naroa rechazó la oferta. Nunca antes había hecho algo parecido. «¿Teneís la canción 'Ave María' de Schubert?», les preguntó al rato al verse animada por sus amigas. Afirmativo. Ya no había vuelta atrás. Se armó de valor, cogió el micro y su voz angelical hizo el resto.

Los que paseaban por la arteria principal de la villa aquella tarde, asombrados por la escena, se paraban boquiabiertos. Muchos, teléfono en mano, grabaron la escena. «Impactó un poco porque la gente está acostumbrada a ver actuar siempre a un grupo y al ver que alguien de la calle les acompañaba... fue muy divertido». ¿Y cómo acabó la actuación? «El trompetista me dijo que estaba contratada», dice sonriente. Con contrato o sin él, la verdad es que Naroa se había quitado un peso de encima. «Nunca me había sentido tan bien. Ahora me valoro más. Mi familia y mis amigos siempre me han apoyado, pero no conseguía romper esa barrera y enfrentarme a un público desconocido. Por fín me solté y disfruté haciendo lo que me gusta».

Naroa, que empezó a cantar cuando tenía 10 años y desde hace tres estudia canto en la Escuela de Música Máximo Moreno de Galdakao, todavía no ha decidido su futuro. Aunque la idea de ser cantante le ha rondado por la cabeza en más de una ocasión: «Desde bien pequeña he escuchado a mis aitites cantar en casa y yo les decía que de mayor iba a ser cantante. Ahora, por el momento, estoy centrada en mis estudios de Bachiller y luego, ya se verá». Naroa Bosque. Quédense con ese nombre. ¿Quién sabe si se convertirá en la nueva promesa de la canción tras ser descubierta en la Gran Vía bilbaína?

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos