URA impone medidas para controlar los vertidos contaminantes de Llodio

La agencia pública quiere preservar el valor del Nervión con la ayuda de los ayuntmientos. / S. E.
La agencia pública quiere preservar el valor del Nervión con la ayuda de los ayuntmientos. / S. E.

Recuerda que esta acción provoca un «mal estado ecológico del Nervión» e insta al Ministerio y a los ayuntamientos a actuar

LEIRE PÉREZ OROZKO.

Los municipios del bajo Nervión miran al río desde ayer con cierto alivio. La suciedad y malos olores que llegan desde Llodio y la zona más alta del cauce tienen los días contados. Si haces unos meses la Agencia Vasca del Agua recomendaba un gestor común para la zona que lidera el municipio alavés una vez se construyan las depuradoras, ahora el organismo público ha alzado su voz con el objetivo de fijar una serie de medidas obligatorias para el Consistorio mientras se realizan las obras -están en fase de alegaciones-.

La institución municipal deberá, por tanto, adoptar gestiones para que el vertido se asimile a uno urbano y reducir su carga contaminante actual. Para ello, deberá garantizar la eliminación de ciertas sustancias en el plazo de doce meses y conectar los vertidos generados en el municipio a la red de aguas residuales que los derivará a la futura EDAR de Basaurbe. Este programa tendrá una duración de cuatro años, tiempo en el que se espera que pueda estar en funcionamiento el nuevo depósito.

Las medidas impuestas obligan a la institución, en manos de EH Bildu, a cumplir un ajustado calendario de actuaciones. Por ejemplo, se deberán realizar 24 controles anuales de los vertidos de aguas que se vuelquen al colector general de saneamiento, así como desarrollar un inventario y un programa de mantenimiento de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Pero ahí no queda el chequeo. El segundo municipio de Álava deberá vigilar lo que eche al Nervión en un periodo máximo de tres meses, aprobar un reglamento u ordenanza para esto, incrementar el canon de control de vertido anual y conectar dichos vertidos al colector general a medida que le sea posible técnicamente.

Mal estado ecológico

URA reconoció ayer en el marco del programa impuesto a Llodio que el carecer de una estación depuradora de aguas residuales en el municipio, así como la falta de gestión del saneamiento, repercute en el «persistente mal estado ecológico del Nervión, como se constata en la Red de control de las masas de agua de la Comunidad Autónoma Vasca», informaron.

La sociedad pública aprovechó, además, para recordar que lleva tiempo instando tanto «al Ministerio de Medio Ambiente», responsable de la construcción de la infraestructura, como a los «ayuntamientos y juntas administrativas de la cuenca del Alto Nervión para que acometan los trabajos necesarios para conectar las aguas residuales a las nuevas infraestructuras y, mientras tanto, establezcan los elementos de control y minimización de vertidos».

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