El hotel-balneario de Orduña abrirá en primavera tras más de tres años cerrado

En un lugar privilegiado, la medieval Foru plaza, la presencia de la imponente Aduana no pasa desapercibida. / E. C.

El Ayuntamiento ultima la firma del convenio con los gestores del spa de Areatza para revivir el que fue el motor turístico de la ciudad

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

Tras tres años cerrado y dos concursos para encontrar un inquilino desiertos, finalmente, en la primavera del año que viene, el hotel-balneario La Aduana de Orduña revivirá. Reabrirá sus puertas gracias al acuerdo que sellará en las próximas semanas el Ayuntamiento de la ciudad con Orduña Gestión H72 S.L., empresa dependiente del grupo vasco Sasoibide, que gestiona también el balneario de Areatza. El Consistorio ha dado luz verde a la firma de este convenio de colaboración.

Lo rubricará la sociedad municipal Urduñederra, propietaria del inmueble, junto a representantes de la compañía hotelera. «Tanto el contrato como el convenio son el resultado de meses de trabajo», afirman desde el Ayuntamiento. Aclaran portavoces municipales que, previamente a la firma, «se formalizará el contrato de arrendamiento con la empresa para que lleve su explotación como complejo turístico».

El Consistorio, como adelantó este periódico en junio, lleva casi un año negociando para que las intenciones de ambas partes lleguen a buen puerto. En la recta final de los encuentros, de hecho, se celebraban reuniones de forma periódica. Las mismas fuentes ya hablaban hace unos meses de la primavera o el verano del año que viene como la posible fecha para su reapertura, aunque no se aventuraban a confirmarlo hasta que no fructificase el acuerdo. Además, al grupo hotelero le queda un gran trabajo por hacer, puesto que tiene que adecentar y renovar este impresionante edificio neoclásico del siglo XVIII que fue testigo del pasado fronterizo de la ciudad.

Desde su apertura como hotel de cuatro estrellas en 2006, La Aduana se convirtió en el principal reclamo turístico de la localidad. Por el complejo pasaban miles de visitantes al año a disfrutar de sus aguas termales, traídas desde la zona de La Muera. Y su gran salón, ubicado en la última planta, acogía decenas de bodas y comuniones. Pero, desde que hace tres años quebrara el Grupo Montenegro y el administrador concursal cerrase el establecimiento, este proyecto no ha levantado cabeza y sus 42 habitaciones y el resto de estancias se han ido deteriorando.

Inversión en reformas

Además, los antiguos gestores se llevaron el mobiliario de las habitaciones, así como material de gran valor de dependencias como la cocina, lo que obligará a realizar una fuerte inversión por parte de la empresa que va a reflotarlo, circunstancia que echaba para atrás a otras compañías. El Consistorio estima que el coste de las reformas alcanzará los 800.000 euros. Algunas firmas que se han interesado por el proyecto durante estos años creen que el desembolso, sin embargo, superaría los 2 millones.

El equipo de gobierno, al constatar las dificultades para reabrir el inmueble, incluso contrató a una consultora catalana especializada para que les asesorara en todo el proceso de captación y, de hecho, se consiguió contactar con un total 14 cadenas hoteleras.

El edificio.
Abierto en 2006 tras unas obras que costaron 6,2 millones de euros, ahora necesita una inversión superior a los 800.000.
Legionella.
En dos ocasiones, en 2006 y 2012, varios usuarios del spa terminaron hospitalizados a causa de esta bacteria.
Cierre.
En diciembre de 2014, el administrador concursal de Grupo Montenegro, empresa gestora, cerró el hotel.
Búsqueda.
El Ayuntamiento, además de sacar dos veces a licitación la gestión, concursos que quedaron desiertos, contrató a una empresa especializada para conseguir un nuevo inquilino.

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