Galdakao señaliza el Cinturón de Hierro

Nagore Ferreira, José Larrea, Aintzane Ezenarro e Ibon Uribe, ayer en la presentación. / BORJA AGUDO
Nagore Ferreira, José Larrea, Aintzane Ezenarro e Ibon Uribe, ayer en la presentación. / BORJA AGUDO

LEIRE PÉREZ GALDAKAO.

Los esfuerzos para proteger Bilbao y sus alrededores de las tropas franquistas se materializaron en una obra estratégica de primer nivel; 80 kilómetros de una cuidada línea defensiva, el Cinturón de Hierro, que llegó a enlazar, como si se tratase de un corsé, una treintena de municipios. En veinticinco de estos pueblos todavía perdura a día de hoy algún elemento de la fortificación, unos resquicios que quieren poner en valor los ayuntamientos, las diputaciones de Bizkaia y Álava y el Gobierno vasco. Galdakao, donde «más restos» se conservan, se convirtió ayer en la primera localidad en cumplir con el convenio, y presentó la señalización de una serie de itinerarios que recorren el 'Sector de Galdácano' y el 'Sector de El Gallo'.

La iniciativa tiene un elevado valor arquitectónico, aunque eso no debe en ningún caso empañar lo que significó esta construcción. «Tenemos que mantener viva la memoria para hacer sobre todo un trabajo de transmisión con las nuevas generaciones de los hechos que ocurrieron, que fueron injustos, pero sobre todo transmitir una valoración crítica de las guerras, del recurso a la violencia. En ninguna circunstancia resuelven ningún conflicto, sino que generan sufrimiento», apuntó la directora del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Aintzane Ezenarro, que acompañó al alcalde, Ibon Uribe, y a la representante de la asociación memorialista Galdakao Gogora Nagore Ferreira en la puesta de largo del proyecto. El regidor recordó que «la obra de fortificación representa un importante recurso del patrimonio cultural vasco vinculado a uno de los episodios de mayor relevancia de la historia del siglo XX».

Aún así, la mayoría de los restos han estado escondidos durante décadas entre las zarzas, de igual manera que «cubiertos de olvido en la memoria de los galdakaotarras», señaló Ferreira. Varias líneas superpuestas formadas por trincheras, caminos desenfilados, refugios, almacenes, nidos de ametralladoras, fortines con galerías de tiradores y alambradas se podrán contemplar a lo largo de tres rutas. La más larga constará de 6,9 kilómetros, una segunda dispondrá de 3,6 y la más corta tendrá 1,5 kilómetros.

Diez paneles

Junto al kiosko de la plaza del Ayuntamiento se ha colocado el primer panel informativo sobre los recorridos, que ofrece además información sobre el Cinturón de Hierro, las personas que participaron en su diseño y construcción, los batallones que lo defendieron y las circunstancias que provocaron su caída, así como una breve reseña de la Guerra Civil en Euskadi y Navarra. José Larrea, vecino del municipio y testigo de los bombardeos franquistas de 1937, fue el encargado de descubrir la instalación.

A lo largo de este mes se instalarán una decena de paneles por el resto del municipio y cerca de una veintena de señales para facilitar la orientación a las personas que se calcen las botas de montaña para indagar en la historia del municipio y de sus antepasados.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos