Galdakao inicia la descontaminación de dos antiguos vertederos

Los trabajos, que se desarrollarán en el campo de tiro y el camino Basabe, se prolongarán durante un año y costarán 140.000 euros

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

El Ayuntamiento de Galdakao iniciará en unos días la limpieza de dos antiguos vertederos que llevan contaminados varias décadas. La Administración local, que ya ha formalizado el contrato con una empresa especializada, destinará 140.000 euros a eliminar los gases inflamables y las sustancias químicas del campo de tiro y del camino Basabe, lugares en los que también analizarán las aguas subterráneas para conocer si sufren alguna afección.

LAS CLAVES

20.200
metros cuadrados ocupan los dos vertederos, que estuvieron operativos hasta finales de los años 70.

Los trabajos no serán sencillos, por lo que se prolongarán durante un año, tiempo en el que ambas zonas permanecerán valladas para evitar el acceso tanto de personas como de animales. El primero de los terrenos contaminados, el ocupado por el antiguo campo de tiro, fue inicialmente un vertedero de residuos sólidos urbanos e industriales del Ayuntamiento. En 1977 pasó a convertirse en una zona para practicar puntería hasta su clausura a finales de los 80.

Fuente no potable

En la actualidad, la parcela se encuentra parcialmente pavimentada y ocupa una superficie de 7.300 metros cuadrados. También en esta zona, de acuerdo al informe técnico, se requiere «con carácter inmediato» que se proceda a adoptar las medidas necesarias que impidan la entrada «debido a la existencia de riesgos inadmisibles para la salud humana», razón por la que se cerrará.

El terreno del camino Basabe, que se encuentra actualmente sin uso, es una vaguada que desde los años 50 hasta 1975 fue utilizada como vertedero con unas condiciones similares al otro. Ocupa una superficie de más de 12.900 metros cuadrados y, desde su cierre, alberga una serie de huertas. En ese caso, es necesaria «con carácter urgente la retirada de invernaderos y huertas y limitar, mediante vallados o similar, el acceso de personas y animales al emplazamiento», según el estudio, que apunta que las estructuras para acelerar el crecimiento de las hortalizas pueden acrecentar la inflamabilidad ya que «estos gases pueden acumularse». La descontaminación de esta zona incluye controlar el alto nivel de níquel detectado en el agua de la fuente localizada en el margen opuesto del arroyo y que ya se encuentra señalizada como agua no potable debido a la ausencia de controles sanitarios.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos