Eternal Running, otra oportunidad para mostrarse invencible en Galdakao

Un participante en la edición del año pasado. / Luis Ángel Gómez

El próximo domingo a partir de las 11.00 horas se celebra la tercera edición de la espectacular prueba, con unos 4.000 participantes

ÓSCAR MANCERAS

Por delante un reto para mostrarse «invencible». Es el lema de la prueba, y para lograrlo se deben superar un total de 80 obstáculos a lo largo de 10 kilómetros. Por tercer año consecutivo recala en Galdakao la Eternal Running, esta espectacular carrera que tendrá lugar el próximo domingo a partir de las 11.00 horas. Rubén López, director del circuito, ya ha explicado en alguna ocasión los motivos de la elección de Galdakao. «Combina en un espacio muy corto terreno de montaña con casco urbano», matiza, todo acompañado con el gran ambiente que crea el público.

«Está garantizada la diversión, asumiendo cada participante el desafío de acabar un recorrido que tiene reservadas varias sorpresas», adelanta López, responsable de la organización de una prueba que se incluye en un calendario a nivel mundial y que cuenta con adeptos que se desplazan desde otros países. Para esta edición los promotores esperan unos 4.000 inscritos. Queda aún una semana para apuntarse, normalmente «la más importante». El XII Circuito Mundial Eternal Running es un evento abierto al público en general y que conjuga lo deportivo con el espectáculo. «Está preparado para que toda persona mayor de 15 años lo pueda hacer en poco más de dos horas», señala.

Una edición más, el responsable de diseñar el circuito ha sido Patxi Álava, del gimnasio Ukabilka. «Este año va a ser totalmente nuevo, quiero que pille de sorpresa para que así tenga más emoción la carrera», resume. El recorrido solamente pisará suelo urbano durante el kilómetro inicial y el final. «En diez minutos estará el pueblo libre, así evitamos atascos», precisa. Después se sumergirán en terreno rural. «Es totalmente nuevo, puede coincidir algún cachito de monte de 100 ó 200 metros, pero el resto es distinto a años anteriores», asegura.

Descensos técnicos

El trazado aumenta la dureza. «Otros años no sabíamos la gente que iba a venir, y luego he visto cómo lo han superado sin problemas, así que este año aumentamos la exigencia», avisa Álava. «No va a haber opciones de terreno llano para recuperar, va a ser o cuesta arriba o cuesta abajo, por lo que no hay zonas de alivio», añade.

Además, los obstáculos complicarán la carrera, aunque estos, como cada año, se encuentran en el más absoluto de los secretos. «Yo doy ideas, pero los obstáculos son cosa de la dirección de carrera», explica. Lo que sí detalla Patxi Álava es la dificultad del circuito, y como deportista activo tiene su opinión. «En las bajadas se van a marcar las diferencias, porque subir todo el mundo sabe, pero bajando el que sepa va a marcar diferencias», piensa. "En un recorrido plano la gente va más rápido, pero en el monte, además de una buena condición física, hace falta una buena técnica, un buen calzado… por lo que los acostumbrados a pruebas urbanas van a tener dificultades", sostiene.

En esta edición se van a utilizar pistas empleadas habitualmente por los aficionados a la bicicleta. «El año pasado no nos atrevimos a meterlas, pero este año sí, así que aprovechamos estos recorridos. Algunos son muy estrechos, así que va a ser muy complicado adelantar», relata. Él mismo los ha probado con sus hijos. «Los pequeños los han hecho sin problemas andando, pero para el que vaya corriendo será técnico. El que vaya a divertirse bajará andando, agarrándose a un árbol…», matiza. Un recorrido que, según su experiencia, se puede completar «corriendo y sin obstáculos» en aproximadamente 40 minutos. «Andando, unas dos horas», puntualiza.

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