El estudio de impacto ambiental da vía libre a la construcción del saneamiento del Alto Nervión

Peces muertos en el Nervión a su paso por Llodio./SANDRA ESPINOSA
Peces muertos en el Nervión a su paso por Llodio. / SANDRA ESPINOSA

Este informe favorable permite que se tramite la aprobación definitiva del proyecto para depurar las aguas de Llodio, Amurrio, Ayala y Orozko

LEIRE PÉREZ OROZKO.

El proyecto de saneamiento del Alto Nervión acaba de dar un paso de gigante. Se trata de una intervención muy esperada de casi 80 millones de euros que permitirá depurar las aguas sucias de los municipios alaveses de Llodio, Amurrio y Ayala y del vizcaíno de Orozko, localidades que vierten sus residuos sin tratar al río.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente emitió ayer una declaración de impacto ambiental favorable, un mero trámite que, sin embargo, podía haber tumbado la esperada actuación de haber sido negativo. La resolución es el último paso para que, «con bastante celeridad» -aunque de momento no hay fechas concretas-, la cartera que dirige Isabel García Tejerina pueda aprobar de forma definitiva el proyecto de saneamiento y depuración de la cuenca alta del río Nervión, según explicaron ayer portavoces de la Delegación del Gobierno en el País Vasco. A su vez, este documento permite salvar uno de los últimos escollos de cara a la adquisición de los terrenos y la licitación de las obras, trabajos que correrán a cargo del Ejecutivo central. «Representa un paso importantísimo de un proyecto fundamental para garantizar el saneamiento y la depuración en una zona de Euskadi con una población muy importante», señaló el delegado del Gobierno, Javier de Andrés.

78,8
millones costará la construcción de las dos depuradoras y de la red de colectores.

El visto bueno pondrá en marcha una intervención que ante la falta de consenso con los ayuntamientos afectados se paralizó en la década de los noventa, pero que, de no llevarse a cabo, acarreará multas millonarias de la Unión Europea. Es por ello que en esta ocasión las partes implicadas tienen mejor sintonía, y Medio Ambiente ha aceptado las alegaciones de las diputaciones de Bizkaia y Álava mientras que los partidos que gobiernan en los Consistorios afectados no se han convertido en azote del proyecto.

Tramos de colectores

El plan es ambicioso por el coste de casi 80 millones de euros y por la construcción de dos estaciones depuradoras de aguas residuales, así como por la ejecución de colectores a los que irán a parar las aguas sucias de más de 40.000 personas.

La instalación de Markijana tratará los líquidos residuales de Amurrio y Ayala, mientras que la de Basaurbe se ocupará de la depuración de Llodio y Orozko. Cada una de ellas costará alrededor de 18 millones de euros. El sistema de colectores de Basaurbe estará compuesto a su vez por dos tramos, uno para Llodio y otro para interceptar las aguas procedentes del municipio vizcaíno. En Markijana se complicará el tajo, ya que habrá tres ramales de tuberías.

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