La Diputación multa al ganadero de San Miguel por «abandonar» al burro del Olentzero de Basauri

El burro del Olentzero en la anterior edición de la Nochebuena/EL CORREO
El burro del Olentzero en la anterior edición de la Nochebuena / EL CORREO

El suceso fue denunciado la Navidad de 2016 por el colectivo antitaurino, que ha iniciado una campaña para que se prohíban animales en el desfile

LEIRE PÉREZ BASAURI.

El revuelo que se armó la Navidad de 2016 por el «abandono» del burro utilizado en la kalejira del Olentzero, que permaneció durante más de veinticuatro horas sin comida ni agua en una campa, sigue dando coletazos. La Diputación ha impuesto una multa de 5.008 euros al ganadero del barrio de San Miguel, propietario del animal alquilado por la asociación cultural Sustraiak, encargada de organizar el evento.

El departamento de Sostenibilidad y Medio Natural considera que J.D.I.U. vulneró la «ley de protección de los animales y cometió una infracción muy grave del artículo 27.3 por haber abandonado al burro», según se recoge en la denuncia a la que ha tenido acceso EL CORREO. La resolución agota la vía administrativa y en caso de interponer recurso el ganadero, deberá hacerlo en el plazo de un mes, aunque también podrá acudir al Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Bilbao durante los próximos dos meses.

El desfile del carbonero durante la Nochebuena de 2016 generó una gran polémica después de que el colectivo antitaurino de Bizkaia colgase en las redes sociales vídeos del asno atado con una cadena en una campa de Basauri y sin acceso a agua, ni a comida, aunque el Ejecutivo local defendió que no «se había observado ningún trato sancionable».

Según se desveló después, al propietario se le había averiado el vehículo en el que tenía que transportar al animal hasta sus instalaciones y decidió dejarlo a la intemperie durante más de 24 horas. Precisamente. el ganadero había sido sancionado por la Diputación con la prohibición de custodiar animales, ya que los propios veterinarios forales le habían retirado 63 por tenerlos en deficiente estado.El desfile de la última Navidad ha contado con otro animal en condiciones correctas de salud. El del año pasado, según explicó Kontxi Reyero, portavoz de los antitaurinos, tenía «larvas de parásitos intradérmicos y suponía un peligro para la salud pública».

Nueva ordenanza

Aún así, el uso que se ha hecho de animales como burros, ocas, gallinas o cabras, por ejemplo, ha vuelto a generar enfrentamientos entre grupos animalistas y otros ciudadanos que apoyan la inclusión de estos animales, sobre todo para que los más pequeños de la casa disfruten con el espectáculo. A las pocas horas de Nochebuena, los primeros ya censuraron el desfile.

El colectivo antitaurino y animalista de Bizkaia ha puesto en marcha en internet una campaña de recogida de firmas para que se suspendan este tipo de eventos y ayer por la mañana casi 700 personas habían mostrado su apoyo a este manifiesto .«El maltratao animal se ha extendido. Las gallinas estaban atadas por las patas al suelo del remolque como instrumento decorativo, las cabras, por los cuersnos sin poder separarse de los barrotes y las ovejas, por el cuello», censuran. En su opinión, «este tipo de actos, aparte de vulnerar la ley de protección de los animales, inculcan a los niños su cosificación».

Desde el grupo municipal de Basauri Bai han anunciado que solicitarán en la comisión de fiestas que se apruebe una «normativa que regule el desfile de animales como sucede en otros municipios cercanos como Galdakao», explicó el portavoz de la formación, Boby Galdós.

Una sugerencia que portavoces municipales apuntan que se «tratará, debatirá y votará como se hace siempre». Las mismas fuentes apuntaron que la normativa vigente respecto a la participación de animales se aprobó en pleno en 2009 con el PSE en el gobierno y a raíz de una moción de Herriko Taldeak y Sustraiak. Desde entonces, el Consistorio se compromete y favorece espectáculos en los que se garantice el patrimonio cultural del pueblo a pesar de que participen animales.

Ante las quejas de esta edición, las mismas fuentes aseguraron que «no se observó ningún trato sancionable, ni se apreció ningún signo de que estuvieran en malas condiciones». No contento con las explicaciones, Galdós ha requerido al Ejecutivo local la documentación referente a los animales. «Queremos saber a qué ganadero se ha recurrido este año, qué número de registro tienen y de dónde se han traído», apuntó. Una información «necesaria por las quejas recibidas», dijo.

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