La Diputación instala una marquesina en la calle Capuchinos, donde esperan al Bizkaibus los usuarios que van a Galdakao

Usuarios esperan en la marquesina. / L. P.

Los viajeros que utilizan las tres únicas líneas que han quedado fuera de la estación provisional de Garellano reclamaban desde el primer día un lugar en el que guarecerse

A. A. GALDAKAO

La Diputación instaló ayer una marquesina en la trasera del edificio de la Hacienda Foral, en la bilbaína calle Capuchinos. La estructura prestará servicio a los usuarios de las tres líneas de Bizkaibus que han quedado fuera de la estación provisional de Garellano desde que comenzaran las obras de la nueva Termibús en febrero. Estos trazados, que afectan a Galdakao, son el directo desde Bilbao, A3930; el A3513, que va al hospital de Usansolo, Gernika, Ea y Lekeitio; y el A3523, que pasa por el centro sanitario, la villa foral, Aulesti y Lekeitio.

La marquesina se ha diseñado a medida porque la anchura de la acera, de 2,85 metros, impedía colocar una estándar «ya que obstaculizaba el acceso peatonal de los viandantes y no respetaba la normativa de accesibilidad, que exige que en el entorno urbano la anchura mínima libre de obstáculos sea de dos metros», explicó el diputado de Transportes, Movilidad y Cohesión del Territorio, Vicente Reyes. Por ello, se acordó con el Consistorio de Bilbao diseñar «una que no entorpeciera el paso por la acera».

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