La Diputación cambia la regulación de los semáforos de la entrada a Etxebarri para evitar atascos

Los vehículos bloquean la calzada al estar parados para acceder a la semirrotonda. / E. C.
Los vehículos bloquean la calzada al estar parados para acceder a la semirrotonda. / E. C.

El Consistorio solicitó una revisión del cruce, de titularidad foral, por su «peligrosidad» en las horas punta al quedar coches parados en la vía

LEIRE PÉREZ ETXEBARRI.

La N-634 mueve a diario cerca de 50.000 vehículos en el entorno de Bilbao. Los que circulan en sentido Galdakao se enfrentan a menudo a colas y embotellamientos a la altura del cruce de Etxebarri. El problema es que los coches que se dirigen a San Antonio deben hacer una semirrotonda y girar a la izquierda. Como el lugar de espera para ir a ese barrio es escaso, los vehículos permanecen parados en la propia vía foral. En dirección contraria, aunque los residentes en San Esteban también tienen que parar en otra semirrotonda antes de girar, no se producen problemas. Según el Ayuntamiento, el lugar se antoja «peligroso» porque pueden producirse accidentes.

Para mejorar esta situación, la Diputación modificará a lo largo de este mes la regulación de los semáforos y de sus luces. Posteriormente llevará a cabo un seguimiento del funcionamiento para conocer si ha servido de algo la intervención y si se ha arreglado el problema. Se intentará así reducir al mínimo posible el número de vehículos que obstaculizan el tránsito.

Es la única opción que cabe y que ha arrojado el estudio sobre el cruce, desarrollado por la Dirección General de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Diputación a propuesta del propio Consistorio. Consideran los técnicos que, aunque es necesario evitar que se junten los vehículos, «no es posible ni ampliar los carriles, ni modificar los accesos». También se ha desechado «la conveniencia de pintar cuadrículas amarillas» para evitar que se paren los vehículos. «Su efectividad es dudosa», señalan.

El análisis del lugar ha confirmado lo que ya se venía advirtiendo desde el Ayuntamiento. «Hay colapsos puntuales por el poco espacio disponible para todos los vehículos que acceden -a la zona de espera- desde la N-634 y quieren girar» hacia San Antonio. En las observaciones hechas también se ha comprobado que los embotellamientos «no son frecuentes». «Aparecen coincidiendo con las horas punta de entrada y salida al municipio y suelen registrarse tres ciclos por hora durante los seis días laborables», según se apunta en el documento.

Pasarela peatonal

El denso tráfico que soporta la zona obligó en 2013 a la Diputación a construir una pasarela peatonal, que comunica fácilmente los municipios de Etxebarri y Basauri. La intervención conllevó la supresión de un paso de cebra que se ubicaba en la N-634 en este mismo punto y en el que se produjeron muchos atropellos, uno de ellos mortal.

Con la pasarela se dio respuesta a una reivindicación vecinal y del propio Ayuntamiento, que denunciaba la existencia de «un verdadero punto negro». Aunque las pretensiones de los mandatarios municipales siempre han sido más ambiciosas. El Ejecutivo local ha peleado el soterramiento de la carretera en este punto, un proyecto que permitiría eliminar la brecha que separa ambos barrios, pero que tiene un coste de 30 millones de euros.

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