Los despedidos de Bandas se reconcilian con la fábrica medio siglo después de la huelga

La presentación del libro tuvo lugar en las instalaciones de ArcelorMittal, empresa heredera de Laminación de Bandas en Frío. / BORJA AGUDO
La presentación del libro tuvo lugar en las instalaciones de ArcelorMittal, empresa heredera de Laminación de Bandas en Frío. / BORJA AGUDO

Antiguos trabajadores de la factoría de Etxebarri acudieron ayer a las instalaciones, donde se presentó un libro sobre el mayor desafío obrero al franquismo

LEIRE PÉREZ ETXEBARRI.

El tiempo vuela, es efímero. De ello sabe mucho José María Guijarro. Hace cincuenta años se estaba estrujando el coco junto a un grupo de compañeros de la fábrica Laminación de Bandas en Frío de Etxebarri para evitar que la huelga que iniciaron un 30 de noviembre de 1966 se fuera al garete. Fue la más larga del franquismo; 163 días. Ha pasado media vida desde entonces, y no ha mirado atrás. Hasta este año, cuando extrabajadores de la factoría, hoy llamada ArcelorMittal, han celebrado el 50 aniversario de un hecho que supuso un antes y un después en el movimiento obrero.

Quedó marcado con hierro en su memoria y su corazón. «El recuerdo ha sido posible gracias a los propios operarios que han hecho un esfuerzo para recuperar un hecho trascendental que, como tal, suele ser ocultado por los poderes», comentó el exsindicalista, que aprovechó para pedir que «se investiguen los intereses que hicieron que durase tanto». En ese sentido, no dudó en apuntar que «a la dictadura le interesaba que no terminase -en el marco de luchas de poder políticas y eclesiásticas- e incluso a algunos de nosotros les ofreció dinero».

564 personas fueron despedidas al comienzo de la huelga y 31 durante su transcurso
Hubo casi 100 deportados y encarcelados por el estado de excepción de abril de 1967.

Ayer, volvió junto a un grupo de antiguos trabajadores, pero también arropado por personas de diferentes movimientos como las Juventudes Obreras Cristianas (JOC), al lugar que gracias a su labor combativa convirtieron en ejemplo de justicia y solidaridad para participar en la presentación de 'La huelga de Bandas. Revisión en su 50 aniversario', un libro que recuerda los hechos.

«Emoción» por volver

El trabajo repasa la historia de aquellos trabajadores que consiguieron que media Europa mirase a un pequeño pueblo vizcaíno que conseguía poner en jaque al régimen y arropase al medio millar de operarios que, por reivindicar sus derechos, fueron despedidos y se sentaron en el banquillo.

La fábrica de hoy nada tiene que ver con aquella factoría del siglo XX en manos de La Basconia y Altos Hornos de Vizcaya, aunque hay temas que siguen estando presentes. José Miguel Mera y José Miguel Gaztelu, autores del libro, pretendían con la elección del lugar de la prseentación «juntar a las dos partes». También estuvo presente, de hecho, el director general de ArcelorMittal, Juan Marcos Merino, que recordó la importancia de «llegar a acuerdos y negociar. Somos herederos de nuestra historia».

«Fue un ejemplo y ha supuesto una emoción volver allí», señaló Pedro Pérez de Mendiola, miembro entonces de las JOC y una de las 26 personas entrevistadas para elaborar una investigación que se ha gestado durante dos años y medio y en la que han colaborado los ayuntamientos de Basauri y Etxebarri. Y llega con novedades, ya que «el nuevo material», a través de diez capítulos, hace un repaso que pone nombres y apellidos a los casi 600 despedidos y destaca el papel que tuvieron las mujeres, la iglesia e incluso el movimiento artístico de la época.

El libro, en ese sentido, cuenta con 24 grabados, dibujos y pinturas de Agustín Ibarrola inspiradas en la huelga, algo que, según Mera y Gaztelu, «constituye un auténtico tesoro, un reflejo del arte de aquella década – de 1959 a 1969– de fuerte tensión social y laboral».

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