Debut de la letona Rubene en la séptima victoria consecutiva del GDKO

Linda Rubene. / C. B. I.
Linda Rubene. / C. B. I.

Las vizcaínas ganaron por 62 a 55 al Gijón en un partido en el que «no funcionaron» como en otros encuentros

ÓSCAR G. MANCERAS GALDAKAO.

No fue el mejor partido del GDKO en Liga Femenina 2, pero su buena dinámica les aupó hacia su séptima victoria consecutiva. «Se esperaba mucho más del equipo, esta vez no funcionaron como nos tienen acostumbrados, pero seguimos con una bonita racha», señala Josema Alcántara, el entrenador. Las verdes se llevaron el triunfo tras imponerse 62-55 a Gijón. En opinión del técnico, su rival «manejó mejor sus armas», lo que le mantuvo en el partido hasta el final. El inicio asturiano, de hecho, fue demoledor, con un parcial de 0-12. «Fue consecuencia de la falta de concentración y agresividad de las nuestras, y ellas nos superaban una y otra vez», precisa Alcántara.

De la mano de Azkue, Ferris y la debutante Rubene se comenzó a sumar con fluidez y de esta forma recortar diferencias en los primeros diez minutos. El segundo cuarto fue vital para que las galdakaotarras se metieran de lleno en el partido. La falta de acierto ofensivo se fue solucionando con el paso del tiempo, pero Ibaizabal no conseguía carburar en defensa. «No había fluidez y Gijón se aprovechaba una y otra vez de esas dudas», precisa el técnico. El parcial del tercer cuarto fue de nuevo gijonés, pero, gracias al acierto ante el aro de María España, el GDKO evitó que la victoria se escapara de Urreta. España fue la jugadora más valorada del partido gracias a sus 22 puntos y siete rebotes. La nota destacada del encuentro fue el debut del reciente fichaje del club, Linda Rubene, que jugó casi 20 minutos. En ese tiempo anotó cinco puntos y capturó tres rebotes.

Difícil play-off

Se trata de una jugadora nacida en Letonia que, además de en su país, ha jugado en Estados Unidos. La pasada campaña estaba ya en España, en el madrileño Estudiantes. «Nací en un pequeño pueblo llamado Gulbene. No había equipo de chicas allí, así que, cuando cumplí 12 años, fiché por un equipo de un internado de Riga. Tuve que dejar atrás a mi familia y a mis amigos, pero dejar mi casa a los 12 fue posiblemente la mejor decisión de mi vida. No fue fácil, pero me ha llevado a donde estoy ahora», explica.

Rubene se desempeña como pívot, mide 1,88 metros y es una jugadora «móvil, trabajadora e inteligente». Según explican en el club, las motivaciones de este fichaje proceden de la dificultad para asegurarse el play-off. «Las cosas no se están poniendo fáciles para entrar entre los cuatro primeros, y los demás equipos se están reforzando de lo lindo», sostienen.

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