El Basconia coge aire al imponerse por 3-0 al Anaitasuna, rival directo

Basconia y Anaitasuna juntos antes del partido. /E. C.
Basconia y Anaitasuna juntos antes del partido. / E. C.

Los tres puntos alejan a los de Basauri del descenso tras un partido «tenso» en el que se vieron nervios

ÓSCAR. G. MANCERAS BASAURI.

Aún quedan puntos en juego, pero los partidos empiezan a ser a vida o muerte para el Basconia si quiere evitar el descenso a División de Honor. Más importancia si cabe si el compromiso es ante un rival directo, como en el caso del pasado domingo. El segundo filial rojiblanco recibía en Artunduaga al Anaitasuna, equipo que se encontraba en puestos de descenso con los mismos puntos que los basauritarras. Los de Ander Alaña consiguieron sacar el partido adelante por un rotundo 3-0, resultado con el que sus pupilos cogen oxígeno. «Ha sido un alivio», sentencia el presidente del club, Juan Ignacio Azurmendi.

La ventaja sobre el descenso sigue siendo exigua, puesto que sólo les separan tres puntos. Además, la intranquilidad es máxima observando los apuros de los equipos vascos de Segunda División B, cuyo desastre podría suponer el arrastre basconista. «La situación es jodida, y a ver si no hay descensos de Segunda B porque se están metiendo el Vitoria, el Arenas, el Amorebieta y el Real Unión», avisa Azurmendi. Lo del domingo se puso pronto de cara con un gol en el minuto 11. Lo materializó Iker Amorrortu, protagonista de la mañana con un 'hat-trick'. Pudo desquitarse así del día de su debut, cuando falló un penalti en el último minuto que privó de la victoria a su equipo. «Estuvo muy acertado, el más pequeño y metió los tres de cabeza, pero supo buscar bien el momento en jugadas de pase atrás», describe el presidente.

«A contrarreloj»

Los nervios se notaron en Artunduaga en un partido «tenso» que el Basconia no pudo amarrar hasta bien entrada la segunda parte. «Hicimos pronto el gol y tuvimos varias ocasiones de poder hacer más, pero fallamos en exceso; en la segunda parte seguimos insistiendo y acertamos», celebra. Al Anaitasuna no le quedó otra que arriesgar, situación que aprovecharon los de Ander Alaña. «Cuando metimos el gol tuvieron que tirar para arriba, porque incluso el empate de poco les valía, y ahí perdieron la compostura. De todos modos, tampoco hicieron gran cosa», opina el directivo.

En el seno del club de Basauri esperan que este resultado sea un chute de energía que ayude a afrontar los siguientes compromisos ligueros. «Ahora toca Deusto, Bermeo... y ahí tenemos que jugarnos todo y sacar los puntos como sea. Si ganas a uno de arriba, pues tres puntos más, y, si lo haces a uno de abajo, además les haces daño y te beneficias tú», sostiene. El presidente sabe que la situación es apremiante y no es sencillo para los chavales. «Están jugando a contrarreloj, y se nota que les pesa la responsabilidad», apunta.

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