El Ayuntamiento de Basauri denuncia el «abandono» de la estación de Bidebieta

Los aleros se desprenden tanto en el interior como en el exterior de la estación. / FERNANDO GÓMEZ
Los aleros se desprenden tanto en el interior como en el exterior de la estación. / FERNANDO GÓMEZ

El apeadero sufre la falta de mantenimiento desde hace una década porque está previsto construir otras instalaciones si sale adelante el plan urbano que se vota el domingo

LEIRE PÉREZ BASAURI.

Unas escaleras mecánicas cerradas desde hace meses, trozos de la cubierta desprendida, zonas acordonadas, goteras... Es el día a día de Bidebieta-Basauri, una de las pocas estaciones de la línea de cercanías que une Bilbao y Orduña en la que Renfe no tiene previsto desarrollar mejoras, y en la que tampoco se han hecho grandes esfuerzos de mantenimiento en las últimas décadas. La empresa pública se escuda en que existe un convenio de colaboración con el Ayuntamiento y Bilbao Ría 2000 por el que se construirá una nueva estación, medida que contempla el plan de regeneración que se votará el domingo.

Desde que en 2007 se suscribiera el acuerdo, la consulta popular de este fin de semana es el paso en firme más claro que se ha dado hasta el momento. Por ello, en estos años Bidebieta se ha convertido en un «peligro» para usuarios y viandantes. O al menos así lo considera la Administración local, que remitió hace unos días un escrito a la compañía dependiente del Ministerio de Fomento para que arregle de forma «inminente» unas instalaciones que presentan «un evidente estado de abandono».

Al margen de los problemas de accesibilidad -las personas con movilidad reducida no pueden subir al tren-, los técnicos municipales, que emitieron un informe tras registrarse en el Ayuntamiento una denuncia vecinal, constataron que la cubierta del edificio principal y una tejavana ubicada justo al lado «presentan un estado de conservación muy deficiente», ya que se ha desprendido parte del alero y de la estructura. En ese sentido, subrayaron que, recientemente, dos trozos del tejado cayeron en una zona de los andenes en la que suele haber usuarios. Reclaman una solución que vaya más allá de la medida tomada por Renfe: acordonar ese espacio con cinta. Piden la «rehabilitación integral» de esa cubierta, aunque no es el único punto que necesita un lavado de cara. La tejavana que cubre el andén central está minada de goteras y se producen resbalones a causa de la «falta de mantenimiento del pavimento y revestimiento». Además, la ausencia de mejoras «en las rejillas de recogida de aguas pluviales» encharca el subterráneo que conecta los andenes.

Vecinos

Los vecinos denunciaron ante el Consistorio la «dejadez» de Renfe no solo en el interior de las instalaciones, sino también en el entorno. En ese caso, según los técnicos, «hace tiempo que las escaleras mecánicas» dependientes del operador ferroviario y que conectan la zona de Bidebieta con la parte alta de Basauri, la plaza San Fausto, «no funcionan».

No es la primera vez que desde el Ayuntamiento se dirigen a la empresa pública. «Todo lo que está en el entorno de la vía férrea es competencia y responsabilidad de Renfe, nosotros no podemos a actuar allí. De hecho, frecuentemente les emplazamos a distintos temas de limpieza, mantenimiento, averías, seguridad...», aseguraron desde el Ejecutivo local. Portavoces de Renfe avanzaron que se está «en conversaciones con el Ayuntamiento» para buscar una solución, aunque admitieron que no se ha llevado a cabo «mejoras» en los últimos años por la previsión de construir otra estación.

La asociación de vecinos de Bidebieta lleva «mucho tiempo» denunciando las deficiencias de la estación, aunque «nunca nos han hecho caso». Las instalaciones «están muy deterioradas», aseguran los residentes de la zona, que alertan del «riesgo» que corren los usuarios. Ponen como ejemplo que «cuando llueve hay que agarrarse fuerte a la barandilla» de las escaleras que bajan al túnel subterráneo que cruza los andenes «porque te puedes caer al suelo». Además, les preocupa que la falta de mantenimiento se haya acrecentado en el último año. Las escaleras mecánicas que conectan la estación y la plaza San Fausto, dependientes de Renfe, «llevan tres meses rotas y nadie viene a arreglarlas. Antes se rompían y a los pocos días las reparaban. No sabemos qué pasa esta vez».

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