«No puedo dejar de trabajar y cerrar mi tienda por miedo a otro atraco»

Una patrulla de la Ertzaintza vigila el establecimiento./e. c.
Una patrulla de la Ertzaintza vigila el establecimiento. / e. c.

Un encapuchado espera a que se marche el coche de la Ertzaintza e intenta asaltar por tercera vez este mes un ultramarinos de Galdakao

ASIER ANDUEZAGALDAKAO

Por tercera vez en apenas tres semanas, ayer un encapuchado trató de asaltar un ultramarinos del barrio de Aperribai, en Galdakao. En esta ocasión, a diferencia de las dos anteriores, el ladrón no pudo acceder al interior del negocio. «Como estoy con mucho miedo tengo siempre la puerta cerrada y solo la abro cuando llaman clientes o proveedores; al ladrón no le abrí y salió corriendo», explica todavía asustado Salva, el propietario, quien desconoce por qué «está obsesionado» con su tienda. En torno a las nueve y media de la mañana, aprovechó que se había alejado la patrulla de la Ertzaintza, cuerpo que, junto con la Policía Municipal, vigila las inmediaciones de la tienda desde la semana pasada.

El dueño acudió a primera hora de la tarde de ayer a la comisaría a interponer la tercera denuncia y, aconsejado por los propios agentes, a pedir «una orden de alejamiento contra el asaltante», aunque todavía no sabe quién es. «Urge a que lo arresten, porque yo no puedo dejar de trabajar y cerrar mi tienda por miedo a otro atraco, tengo una familia a la que atender y tanto robo me está creando hasta depresión», lamenta. «Paso mucho miedo no sólo por mí, también por mi familia. Por eso miro a mi alrededor cuando voy a la tienda o cuando salgo para ir a casa; ando con cuidado», insiste Salva.

La Policía autónoma ha abierto una investigación para tratar de localizar al atracador, que en los dos robos anteriores –el lunes 5 sobre las siete y media de la tarde, y el martes 13 a primera hora de la mañana, como ayer– amenazó al comerciante con un arma blanca. «La primera vez me pilló sentado en una silla dentro de la tienda y, la semana pasada, cuando estaba ordenando la fruta», detalla Salva, que tuvo que acudir a un centro sanitario para que le curaran los cortes que había sufrido al ponerle el cuchillo en el cuello. Al tratarse de un negocio pequeño, y teniendo en cuenta que suele actuar por la mañana, «no se lleva mucho dinero».

Vecinos «atemorizados»

Algunos clientes le alertaron además de que un hombre encapuchado había vuelto a merodear al día siguiente por las inmediaciones del negocio, en esos momentos cerrado. Esta situación preocupa también a los demás residentes en Aperribai. La asociación de vecinos ha remitido una carta al Ayuntamiento de Galdakao para trasladarle la «alarma» que están generando esta serie de atracos.

Desde el colectivo emplazan a la Administración local a «coordinar y organizar las medidas necesarias para hacer llegar de nuevo la tranquilidad al barrio, que por lo aislado que está nos hace presa fácil de la delincuencia». La presidenta de la agrupación, Susana Viteri, advierte además de que en la zona de los asaltos «viven muchas personas mayores que están atemorizadas por lo ocurrido. Les preocupa encontrarse al encapuchado».

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