ETS arreglará un muro para reducir el ruido del metro en Etxebarri

Trazado de las vías en la zona de Bernar Etxepare. / L. P.
Trazado de las vías en la zona de Bernar Etxepare. / L. P.

La empresa pública no construirá una pantalla vegetal de cuatro metros, como anunció, pero confía en que el nuevo proyecto, más modesto, ponga fin a las molestias

LEIRE PÉREZ ETXEBARRI.

La llegada en abril de la Línea 3 de Metro a Etxebarri y la construcción de una estación mejoraron las comunicaciones del municipio. Sin embargo, también se incrementó el ruido que ya de por sí provocaba el paso de los convoyes de Euskotren en la zona de Bernar Etxepare. Euskal Trenbide Sarea (ETS) anunció antes de poner en marcha la infraestructura que levantaría un muro vegetal de al menos cuatro metros de altura para reducir el impacto en las viviendas de los más de 65 decibelios que se iban a registrar. Pero la actuación no se llevará a cabo, al menos en los próximos años.

El director de Planificación de ETS, Julián Ferraz, anunció ayer en la localidad ante decenas de residentes en una reunión abierta que no se acometerá por «problemas presupuestarios». Pero avanzó que se desarrollarán mejoras porque además existe un «problema de seguridad» importante, ya que el actual tabique que separa las vías de la carretera y de los aparcamientos está resquebrajado y cualquier día puede haber un accidente si un niño se suelta de las manos y se dirige a la zona por la que circulan los trenes. Por ello, la empresa pública ha decidido «priorizar la seguridad» y construir un muro convencional de hormigón.

En la zona hay 69 viviendas y alrededor de 200 vecinos, aunque la intervención ahora ideada no será similar para cada uno de los tres edificios afectados. Frente al bloque más próximo a la estación, se optará por renovar el muro actual y completarlo con un cierre acústico, por lo que en total medirá 2,5 metros. Con esta intervención, más económica que el muro verde, se reducirá en «15 decibelios» el ruido. Según admitió Ferraz, se intentará así cumplir «los compromisos» contraídos con los vecinos, molestos también porque a esta situación se suma «un problema que no debería existir». Y es que, hasta que los trenes de Bermeo se integren en la Línea 3, se detendrán en una vía cuyo uso es residual y destinada a averías, un trazado cercano a los pisos y que actualmente genera mucho ruido. «Está previsto que para principios de 2019 se solucione el problema», aseguró el técnico.

Mediados de noviembre

En los otros dos edificios, menos próximos a la plataforma ferroviaria, se instalará un cierre normal -unas vallas-, como el que se utiliza en el resto de entramados urbanos. Las obras se adjudicarán a mediados de noviembre, con un plazo de construcción de «dos meses», indicó el responsable, que no descartó que el muro verde se haga en un futuro.

La decisión tomada por ETS para paliar los ruidos, que se han disparado con el incremento de trenes, no satisface a los vecinos. Denunciaron que «se escucha el ruido hasta con las ventanas cerradas». «Es una barbaridad», criticaron. «Si ponéis el muro para evitar los ruidos en todo el tramo, mejorará la calidad acústica de la zona», afirmaron.

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