Los androides toman Orduña

Jóvenes trabajan en los talleres de NerbioiTek. / ASIER ANDUEZA
Jóvenes trabajan en los talleres de NerbioiTek. / ASIER ANDUEZA

45 jóvenes de la comarca cierran hoy NerbioTek, taller para aprender robótica, impresión 3D y electrónica de la ropa

ASIER ANDUEZA ORDUÑA.

La robótica, las telas tecnológicamente avanzadas y la impresión en 3D se adueñaron ayer de las salas de La Alhóndiga de Orduña, donde se celebró la iniciativa NerbioiTek, que arrancó el jueves y termina hoy. Impulsada por los ayuntamientos de Arakaldo, Arrigorriaga, Basauri, Etxebarri, Galdakao, Orduña, Orozko, Ugao-Miraballes, Zaratamo y Zeberio, la propuesta pretende acercar las últimas tendencias tecnológicas a 45 jóvenes de entre 16 y 29 años. Así, tuvieron la oportunidad de acercarse a esas tres disciplinas. Igor Uzkudun, técnico de Juvetund de Arrigorriaga y coordinador de los talleres, precisaba que los participantes «son chavales que están buscando qué estudiar o complementar sus estudios, y también les ha venido muy bien la orientación recibida ya que muchos y muchas no tenían claro dónde ubicar este tipo de estudios y conocimientos».

En la primera jornada abordaron las tres técnicas que recogía el curso para que se decantaran por alguna. Santiago Apodaka, un orduñés de 28 años, optó por el diseño de ropa. «Me estoy fabricando una pajarita utilizando para su decoración la serigrafía y voy a poner unos leds. La quiero utilizar en Nochevieja», explicaba. Licenciado en Publicidad, está interesado en los nuevos materiales que se pueden utilizar para causar un mayor impacto a la gente, así que aprendió a cambiar el color de los tejidos o cómo reacciona un determinado material ante distintos tipos de sonido.

En el caso de la robótica, se trabajó en nociones de varias ingenierías como eléctrica, electrónica, mecánica... «Queremos que aprendan a realizar un robot muy básico y que se introduzcan en el mundillo», señalaba Uzkudun. Otra de las metas que perseguían era atraer a las mujeres. Saioa Porres, una orduñesa de 20 años, fue una de las asistentes, y se decantó por el taller de impresión en 3D. «Ayer hicimos unas pruebas para imprimir unos llaveros y ahora estamos haciendo lo que vamos a imprimir definitivamente. Yo voy a fabricar dos destornilladores porque estoy estudiando electricidad en Llodio», avanzaba.

Colaboración a futuro

Tenían cierta libertad, indicaba Zaloa Rotaetxe, técnica de Juventud de Orozko, ya que «los grupos funcionan como 'open lab' (laboratorio abierto), por lo que en un aula se reúnen los chavales para desarrollar un invento que después se llevan a casa». Además, Nerea Díaz, del Espacio Open, hervidero cultural asentado en la antigua fábrica de Artiach, en Bilbao, les alentó a seguir trabajando en lo aprendido. «Esto no acaba aquí, pueden seguir colaborando con la plataforma», aseguraba.

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