El Correo

‘Fier’, un toro de campeonato

  • La ganadera local Rosa Rodrigo triunfó en el certamen de ganado charolés celebrado en Orduña, en el marco de la Feria de San Juan

Dedicar toda una vida al ganado charolés tiene su recompensa. Rosa Rodrigo convenció el pasado domingo en la tradicional Feria de San Juan, en la que se celebró el decimoquinto campeonato de Euskadi de esta raza de vacuno. La cita tuvo como escenario su propia casa: la inigualable ciudad de Orduña, la única de Bizkaia. La empresaria apenas pudo llevar con sus manos la cantidad de reconocimientos que sumó en el certamen, cinco de primer nivel. Entre los galardones destacó el haber criado al mejor toro de la competición, ‘Fier’, un semental que conquistó al jurado. Pero no fue la única alegría para la ganadera, que también se impuso en la categoría de ternero y en la de toro adulto.

Asimismo, tres de sus vacas lograron un segundo y dos terceros puestos en otras tantas categorías. «Encantada» se mostraba ayer desde su explotación, una vez superados los nervios de uno de los encuentros más multitudinarios de los últimos años.

Las altas temperaturas registradas animaron a los orduñeses y a vecinos de pueblos limítrofes a salir a la calle y participar en la feria más antigua de estas características celebrada en el territorio histórico, que por cuarto año consecutivo coincidió con la competición ganadera. «Es muy buena noticia y una forma de reconocer que se hacen las cosas bien, un aliciente para seguir así», expresaba con respecto a su amplio abanico de premios.

Rodrigo es una de las pocas profesionales del sector primario que trabaja con animales de la raza charolés. De hecho, solo «cinco explotaciones» lo hacen en el País Vasco sin mezclar estos bovinos, originarios de Francia, con otros autóctonos. Ella fue de las pioneras; hace «cuarenta años» viajó al país vecino a buscar su ganado, y desde entonces se ha afanado en demostrar la valía de unos ejemplares «puros».

Por encima de la media

«Tienen un alto rendimiento cárnico. Es de las más valoradas. Rinde mucho, se adapta bien tanto a climas de calor como de frío, es un muy dócil y la carne es muy jugosa y sabrosa», detallaba. Pese a estar satisfecha con las cualidades de su vacuno, trabaja día a día para superarse y participa en un programa de mejora genética. «Desde hace veinticinco años registramos todos los datos de los animales desde su nacimiento y les pesamos cada pocos meses para saber cómo evolucionan. Luego se compara con ganaderías del resto de España para saber cuál es de mejor calidad y si está por encima de la media», explicaba.

Rodrigo puede decir con orgullo que sus animales superan los baremos. Y precisamente esa virtud le permite poder vender sus toros para otras explotaciones en subastas nacionales. En total, ochenta cabezas pastan por su instalación entre machos, hembras y terneras. Casi un centenar de animales que, además de trabajo, le dan muchas satisfacciones.

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