Multas a los autobuses que dejen el motor encendido en Termibus

Vecinos de Garellano miden el nivel de ruido de los autobuses./Pedro Urresti
Vecinos de Garellano miden el nivel de ruido de los autobuses. / Pedro Urresti

Los vecinos denuncian un exceso de ruido «insoportable» de los vehículos en la estación provisional de Garellano

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El Ayuntamiento de Bilbao sigue introduciendo medidas correctoras para mejorar la convivencia entre los vecinos de los bloques de Garellano con la actividad de la estación provisional de autobuses, habilitada en los bajos de los edificios y que estará operativa al menos los próximos 20 meses. La institución local ya ha actuado en la colocación de una señalización e información más adecuada, en el aumento de espacios cubiertos para que se resguarden los pasajeros los días de lluvia y en el protección de los portales para evitar que la gente entre y proliferen orines y suciedad. Ahora, a petición de los propios residentes que denuncian un ruido «insoportable» de los vehículos, afrontará la reducción de la contaminación acústica. Con este objetivo, el concejal de Obras, Servicios, Rehabilitación Urbana y Espacio Público, Ricardo Barkala, ha adelantado que la institución local empezará a multar a las empresas cuyos chóferes dejen encendidos los motores de los autocares cuando estén estacionados en las dársenas de la terminal.

«Ya hemos colocado carteles alertando a los conductores y vamos a seguir actuando porque queremos resolver los problemas a la mayor brevedad posible», ha subrayado el edil en una comparecencia solicitada por EH Bildu para conocer la postura municipal ante las denuncias efectuadas por los vecinos de Garellano por el ruido permanente de los autobuses que permanecen con los motores encendidos durante la noche y que les impide ejercitar su derecho al descanso. Según sus palabras, con este objetivo se han tomado varias medidas urgentes como el anuncio a las empresas de que serán sancionadas si no apagan los vehículos inmediatamente después de aparcar en la estación. Según ha subrayado, esa es una exigencia que ya aparece en el protocolo de actuación que rige las instalaciones «y que algunos se han saltado, quiero entender que es para mantener activo el aire acondicionado de los autocares». Según ha anunciado Barkala, del cumplimiento estricto de esta orden se encargarán los vigilantes de Termibus.

Críticas de Bildu

La portavoz de EH Bildu, Aitziber Ibaibarriaga, ha reiterado los problemas en este sentido que están soportando los vecinos, ya que el trasiego de autobuses es constante «desde las seis de la mañana hasta las dos de la madrugada. Solo tienen cuatro horas de inactividad». Barkala, a pesar de reconocer las molestias, ha matizado que la situación se complicó especialmente en la pasada ola de calor de finales de junio, «porque la gente quería dormir con las ventanas abiertas y se oía todo más». En cualquier caso, el edil ha reiterado su compromiso en trabajar para paliar en lo posible las molestias de la estación intermodal y de las obras de la construcción de la nueva, ya que «habrá momentos más complicados cuando haya que cortar la calle Pérez Galdós y eliminar dos carriles de Luis Briñas para realizar los trabajos de excavación».

Al respecto, Ibaibarriaga ha pedido explicaciones al equipo de gobierno por la promesa que en febrero, con motivo de la inauguración de la Termibus provisional, hizo a los vecinos de que su actividad durarían 18 meses, cuando ese es justo el plazo de ejecución de la terminal definitiva, cuyas obras todavía no han arrancado. «Hemos preferido poner en marcha antes la estación provisional para calibrar su funcionamiento, que para nosotros es muy bueno, y poner en marcha un nuevo sistema informático de gestión de la entrada y salida de los autobuses y que será el que se aplicará en el recinto soterrado», ha explicado Barkala, que ha adelantado que los trabajos de excavación arrancarán en poco más de un mes.

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