Los vecinos de Otxarkoaga reprochan a «todos los políticos» el olvido del barrio

El responsable del kiosco de la plaza se dirige a los representantes del PP. / Ignacio Pérez

Una comparecencia del PP se transforma en un improvisado debate de calle en el que los residentes han manifestado su hartazgo por la situación del barrio

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

Lo que en principio era una comparecencia del PP ante los medios de comunicación en la Plaza Enbeita de Otxarkoaga para tratar sobre los problemas de seguridad de Bilbao se ha convertido en un improvisado altavoz de la indignación de los vecinos del barrio, que todavía tratan de asumir la muerte de Lucía y Rafael, la pareja de octogenarios asesinados por unos menores el jueves pasado. Cuando Amaya Fernández, secretaria general del PP vasco, ha finalizado su intervención, el responsable del kiosco de la plaza ha tomado la palabra y ha reprochado a los políticos que aparezcan por el barrio para figurar ante los medios. Esta opinión ha animado a otros residentes a expresar su hartazgo e indignación por la situación de la zona.

Fernández ha comparecido acompañada por Raquel González, presidenta del PP de Bizkaia, y los concejales Luis Eguiluz y Óscar Fernández. «Creemos que el equipo del alcalde no está teniendo en cuenta la evolución que reflejan los datos, que evidencian que en Bilbao hay un problema de seguridad», ha afirmado la secretaria general de la formación conservadora. Ha recordado que, según el Gobierno vasco, «Bilbao ha sufrido el mayor número en el incremento de delitos en los últimos cinco años, y el segundo mayor en los últimos 14 años». Mientras en Bizkaia y en Euskadi se registra «un descenso del número de delitos, en Bilbao sucede lo contrario», ha añadido.

Información relacionada

«Nosotros no estamos aquí para decir que esta es una ciudad sin ley, pero sí que hay un problema de inseguridad que no está teniendo en cuenta» el equipo de gobierno. A juicio de Fernández, «hay que tomar decisiones. No se puede decir que todo se reduce a la percepción subjetiva de los bilbaínos», ni reducir las soluciones «a que va a haber más policía en la calle». «Es necesario –ha añadido– liderazgo para hacer una revisión estructural del modelo de seguridad», una reclamación que el grupo popular en el Ayuntamiento de Bilbao lleva mañana al pleno.

Debate improvisado

Cuando Fernández ha acabado de atender a los medios, Karlos López, responsable del Kiosco Karlos, situado junto a la parroquia que ayer acogió los funerales de Lucía y Rafael, se ha presentado y se ha dirigido a la política conservadora. «¿Por qué no hablamos de los problemas dentro del Ayuntamiento, y hacemos todo el arreglo que haya que hacer, en vez de salir a la calle a dar la nota?», le ha reprochado. «Has venido tú, y yo agradezco que alguien venga, pero el tema es que no hay que venir a la calle justo cuando pasan estas cosas». Fernández ha considerado la crítica, que el kiosquero ha aclarado «es para todos, ojo. Esto que te digo a ti se lo hubiera dicho a los del PSE, Bildu o quien hubiera aparecido. No hay que esperar a esto para venir», aunque le ha respondido que «nosotros venimos con frecuencia a este y a todos los distritos de Bilbao».

La intervención de López ha animado a otros vecinos, que se habían acercado atraídos por la presencia de las cámaras, a expresar su opinión, tanto a los políticos del PP como directamente a los informadores que cubrían el acto. «Es que es muy triste que hayan tenido que morir dos personas para que los políticos tengan que aparecer por aquí», ha apuntado un vecino. Varios han contado los problemas de seguridad que habían sufrido directamente, como Filomena, de 98 años, que ha recordado cómo fue asaltada a la puerta de la farmacia. «Es que parece que ahora no puedes ni salir a la plaza a tomar el sol, te rodean».

Los vecinos han acabado formando corrillos en torno a cada representante del PP, dando lugar a cuatro debates de calle improvisados, con los informadores y las cámaras saltando de uno a otro para intentar captar lo que se decía en cada uno de ellos. «Prevención», ha resumido un vecino. «Que hoy haya aquí más policías de lo normal (se podían ver un coche patrulla y tres agentes en un radio de cincuenta metros) es un parche. La policía no tiene que estar para dejarse ver, tiene que recorrer todas las esquinas del barrio», ha considerado. «La solución tiene que ser educativa y preventiva. Y luego, ¿qué es esto de que estos menores estaban tutelados, si hacían lo que querían?». «Falla todo el sistema», ha terciado Emilio Núñez, hijo de Filomena. «En Otxarkoaga ha fallado y ha fallado bien. Este barrio no lo merece y no se puede consentir».

Mientras Karlos, el kiosquero, seguía discutiendo con Luis Eguiluz, portavoz del PP en el Ayuntamiento, que le explicaba que «nosotros hemos llevado al pleno 12 propuestas de seguridad al pleno que han sido tumbadas por el equipo de gobierno». «Mi crítica», le ha respondido Karlos, «es a cómo ha llevado esto la política en general, que ha sido un circo. La política hay que hacerla en el Ayuntamiento, y todos juntos».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos